Fuente: Woman Front Mejico

La violencia y agresiones de motivo patentemente racial contra blancos, que suceden diariamente, generalmente no son clasificadas como tales, ni figuran en informes elaborados a través de asociaciones inmigracionistas como SOS Racismo. Ni siquiera son difundidas y son ocultadas en los medios de comunicación.

Países como Estados Unidos tienen severas legislaciones contra los llamados “crímenes de odio” que engloban crímenes de índole racial. Pero la abrumadora mayoría de los crímenes interraciales consisten en víctimas blancas y victimarios negros o mestizos hispanohablantes, a pesar de ello, muy pocos de estos crímenes son clasificados como “crímenes de odio”.

Sin embargo, cuando el victimario es blanco y la víctima es miembro de otro grupo étnico siempre se asume como “crimen de odio”. En caso de agresiones contra personas “de color” los medios las destacan como sucesos indignantes, pero cuando la agresión es contra personas de raza blanca las leyes generalmente no aplican de igual manera.

Cuando se denuncia alguna agresión por parte de otra raza contra un individuo de raza blanca, el código moral suele invertirse y quien hace la denuncia es señalado por la sociedad como “racista” o acusado de utilizar “discurso de odio”, lo que evidentemente coloca en completa desventaja social a los grupos de raza blanca al momento de defenderse ante ataques anti-blancos.

Se ha demostrado, bajo estudios estadísticos y psicológicos, que la agresividad y la tendencia a la criminalidad y delincuencia en poblaciones urbanas es diferente entre las razas. Una sociedad multirracial es injusta porque coloca en la mira de la violencia a grupos humanos que son menos agresivos que otros. En ese sentido, la gente blanca resulta tener menor agresividad que otras razas. Los jóvenes negros son 10 veces más propensos al crimen y la delincuencia que los jóvenes blancos.

Pero como políticamente no pueden aceptarse este tipo de diferencias objetivas del comportamiento entre grupos humanos, ya que ello sería “racista”, la sociedad actúa sin cuestionarse a sí misma y partiendo del supuesto de que “todos somos iguales”, por lo que la violencia ocurrirá en mayor medida contra gente blanca.

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