Fuente: Creator Library / Sociedad Costa Rica de la Lanza Hiperbórea / Alerta Irreligión

Si hay algo en este mundo que valga la pena conservar, defender, y promover, eso es la raza blanca. Ha sido la raza blanca la creadora de grandes civilizaciones como la egipcia, la romana, la civilización griega, y la gran civilización europea. Estos mismos blancos europeos cruzaron el Atlántico y establecieron una nueva civilización. Fueron hombres blancos quienes conquistaron la zona tropical y sometieron el ártico; fueron los mismos hombres los que dominaron los velds africanos; y los que poblaron Australia y abrieron nuevas puertas al mundo en Suez, Gibraltar y Panamá.

Fue la raza blanca la que produjo hombres como Colón que cruzó el desconocido Atlántico; hombres como Magallanes que circunnavegó el globo; hombres como Michelangelo Buonarroti, Leonardo da Vinci, Rembrandt, Velázquez, Bernini, Rubens, Raffaello Sanzio y miles de otros genios que crearon producciones hermosas y exquisitas en los campos de la escultura y la pintura; genios de la música como Beethoven, Bach, Wagner y Verdi; inventores como James Watt, creador del motor a vapor, o Gottlieb Daimler, que construyó el motor de combustión interna; genios de la producción como Henry Ford, empresarios como Thomas Edison, o un genio tan pródigo como Nikola Tesla; agudos escritores como Shakespeare, Goethe, Cervantes o Bécquer; y miles de otros en los campos de la filosofía, las matemáticas, la química y la física.

Fue el hombre blanco quien atravesó los continentes del mundo con ferrocarriles, súper-carreteras y líneas eléctricas. Fue el hombre blanco quien inventó la electrónica, el teléfono, la radio y la televisión. Fue la raza blanca, quien en un estallido combinado de energía y genio envió cohetes al espacio y colocó satélites en órbita. Los logros brillantes de la raza blanca son interminables. Todo lo que uno tiene que hacer es hojear las páginas de una enciclopedia para apreciar la magnífica herencia de logros forjados por la raza blanca durante los siglos.

¿Qué otra raza puede siquiera acercarse a este notable registro de creatividad, logro y productividad? La respuesta es ninguna. Baste con mencionar que en el siglo XVI, cuando los europeos blancos incursionan en el territorio africano, la raza negra se encontraba en un estado de atraso total. Sus construcciones eran ranchos de paja y barro mal hechos, y sus habitantes se hallaban en el más lamentable estado de atraso y pobreza. En tanto que los blancos europeos ya tenían milenios de civilización y adelanto. Frente a los esclavistas también negros, muchas veces comandados por judíos o musulmanes (que nunca fueron europeos cristianos como se nos hizo creer), los negros no mostraron ni la dignidad ni el coraje de preferir morir antes que ser esclavos, como si lo intentaron hacer otros pueblos sometidos.

Durante las dos últimas guerras mundiales los negros solo limpiaron letrinas porque cuando se les quiso poner un arma en las manos demostraron una incapacidad disciplinaria total debiendo ser retirados del frente de batalla. La raza negra ha vivido siempre a la sombra de la civilización blanca, adoptando como suyo únicamente aquello que puede entender. El negro en el mundo actual es un bufón de los medios porque así le conviene al sistema. En los casos en donde destaca un negro ahí está la mano del sistema ayudándolo a brillar por encima de cuanto blanco este en su camino, ya que los negros por si mismos nunca han llegado a ningún lado. A tal punto llega el sometimiento del negro y su baja autoestima racial que, en su afán de pretender blanquearse, el 99% de varones negros prefiere una mujer blanca a una mujer negra, incluso para lograr tal propósito algunos negros se han puesto a trabajar en serio. Por el otro lado tenemos que casi el 100% de hombres blancos prefiere una mujer blanca.

Pero no solo los negros son inferiores. Los aborígenes americanos practicaban sacrificios humanos, no conocían la rueda y no tenían tecnología alguna, mientras los europeos navegaban por el mundo. La crueldad de los aztecas, mayas, incas y demás tribus era impresionante, no conocían ni el honor en el combate, ni la compasión. El hombre blanco les enseñó a leer y los sacó de la barbarie. Los europeos ocuparon y colonizaron la gran mayoría de territorio deshabitado y dejaron que los indios siguieran viviendo en sus tierras. Solo se tomaron algunas ciudades estratégicas con el apoyo de los propios indios que vivían subyugados y esclavizados por sus sanguinarios líderes. Y si bien los eurodescendientes no son originarios de América, tienen tanto o mayor derecho a habitar estas tierras ya que trajeron la civilización a un continente en estado de barbarie.

Al parecer culturas como la china de hace dos mil años o la árabe de hace un milenio realizaron importantes aportes a la cultura universal como el papel, la imprenta, la brújula o la pólvora por parte de los chinos, o el alambique y el álgebra de los musulmanes. Sin embargo notamos que estas civilizaciones eran mucho más creativas entonces que en la actualidad, existiendo incluso teorías que -basadas en hallazgos de restos humanos con características caucásicas, así como en representaciones gráficas de las referidas épocas- afirman que dichos avances se debieron a oleadas de inmigrantes blancos que luego diluyeron su herencia genética tras el mestizaje con los nativos. Esto sin tomar en cuenta el desesperado afán de los modernos orientales en general, y en particular de los japoneses, por imitar todo lo occidental, aunque el resultado sea casi siempre grotesco y exagerado.

En resumen podríamos decir que si mañana desaparece la raza blanca, el caos y la barbarie pronto acabarían con todo rastro de civilización en la tierra, dejando únicamente este planeta a la cruel, inhumana y esclavista sociedad asiática con su tecnocracia de hormiguero, y a la masa de mestizos (judíos incluidos) que, en su confuso y errático comportamiento pronto terminarían autodestruyéndose y consumiéndolo todo a su paso.

Anuncios