Fuente: Pravda Estado Español / La Voz de Rusia / Aciprensa / Europa Hoy / La razón contrariada / Rtve.es / Semitic Controversies / Wikipedia

Desde el punto de vista del espectador medianamente informado se podría decir que son las chicas semidesnudas que aparecen cotidianamente en los noticieros destruyendo cruces, orinando iglesias y demás vulgaridades. Aunque una rápida visita a su sitio web nos señala que son un grupo feminista que “lucha contra el patriarcado en sus tres formas principales: la dictadura, la religión y la industria del sexo”. Las activistas radicales FEMEN se definen como “sextremistas”, y han atacado violentamente a miembros de la Iglesia Católica. Pero es complejo racionalizar que la mejor forma de luchar contra la sexualización de la mujer, sea justamente la sexualización de la mujer.

Algo similar a lo acontecido con del grupo “musical” ruso llamado Pussy Riot. Que efectuaba acciones similares a FEMEN pero a menor escala, Y del cual dejo de oírse tras ser enjuiciadas por sus actividades vandálicas, pero principalmente tras salir a la luz el hecho de ser financiadas y promovidas por los medios de comunicación occidentales y la vasta red de ONGs-títeres del Departamento de Estado de los EE.UU que financia también al estado de Israel con los aportes de los propios norteamericanos que nada tienen que ver con la judería ni con el sionismo.

Se sabe que FEMEN surgió para luchar contra la explotación sexual y prostitución en Ucrania, aunque pareciera que últimamente sus protestas se han vuelto de origen político y religioso. Y voy a comenzar por mencionar lo obvio, la mayoría de las religiones están en contra de la prostitución y la pornografía, de hecho, las tres religiones contra las que FEMEN ha protestado abiertamente, el islam, el cristianismo ortodoxo y el catolicismo, están totalmente en contra de estas prácticas. Grupos feministas hay muchos, y supongo que sería conveniente hacer a un lado por un momento su ideología para hablar de lo que realmente las hace diferentes, y de cierta forma, las define, sus protestas.

El sexo vende, este concepto no es ningún misterio. En este aspecto, se podría decir que FEMEN es muy exitoso. Se muestran desnudas ante líderes o grupos que consideran opresores, escribiendo sobre sus cuerpos mensajes cortos (que seamos honestos, nadie lee) y en algunas ocasiones portando pancartas (que tampoco nadie lee). Los noticieros las aman, son la excusa perfecta para mostrar desnudos en sus artículos, porque son demostraciones políticas y no pornografía, para atraer público que no necesariamente está interesado en las noticias.

Un canal de televisión ucraniano desenmascaró al movimiento cuando una reportera se incorporó a las filas de la organización, supuestamente inspirada por sus ideas, participando personalmente en las acciones topless, filmando los hechos con una cámara oculta. Resultó ser que la esencia de la actividad de las participantes es un trabajo de propaganda remunerado pagado con dinero procedente de Europa Occidental y EEUU.

Para revelar públicamente la esencia de las FEMEN la joven tuvo que hacer un gran sacrificio y participar en las acciones topless de la organización. En el curso de varias semanas les enseñaban cómo exhibirse: comportamiento agresivo, habilidad para atraer la atención de los periodistas, hacerse pasar por víctimas inocentes. Pero lo más importante es mostrar los senos desnudos ante las cámaras.

La periodista tuvo su debut topless en París, donde las participantes acababan de abrir una nueva oficina. Allí varias chicas realizaron una manifestación en su estilo profesional, o sea descubriéndose el pecho frente a un centro cultural islámico. Tal como afirma la periodista “literalmente con la piel percibía el odio de la gente, cuyos sentimientos religiosos ofendíamos intencionadamente”.

El viaje a París de la periodista fue pagado por el movimiento FEMEN. El pasaje del avión, la habitación en el hotel, el taxi y la comida, en total mil euros diarios por cada chica, sin contar la compra de los trajes y los servicios de los maquiladores y estilistas. Además, resultó ser que las FEMEN cobran un salario, no menos de mil dólares por mes, cifra tres veces superior al salario medio en Ucrania. Por otra parte, el mantenimiento de las oficinas en Kíev sale dos mil quinientos dólares mensuales ¿y la oficina recientemente abierta en París?.

Kitty Green, directora del documental “Ukraine is not a Brothel” (Ucrania no es un burdel), reveló que la mente maestra tras el grupo feminista radical Femen no es una mujer sino un hombre identificado como Victor Svyatski (retirado “formalmente” de la organización tras estas revelaciones), un polémico personaje que trata “bastante horrible a las chicas” activistas y que llega a insultarlas llamándolas “perras”.

En entrevista con el diario británico The Independent, Green indicó que si bien Svyatski es considerado como un “asesor” de Femen, “una vez que estas en el círculo interno, no puedes evitar conocerlo. Él es Femen”. Y añade: “Era un tema moral importante para mí, porque me di cuenta cómo esta organización era dirigida. Él (Svyatski) era bastante horrible con las chicas. Él les gritaba y las llamaba perras”. “Es su movimiento y él escoge a dedo a las chicas. Él escogió a dedo a las chicas más bonitas, porque las chicas más bonitas venden más periódicos. Las chicas más bonitas que aparecen en la portada… que se convirtió en su imagen, que se convirtió en la forma en la que han vendido la marca”, señaló la directora del documental.

Cuando Green finalmente logró entrevistar a Victor Svyatski, él reconoció ser una suerte de “patriarca” al frente de FEMEN, asegurando que “estas chicas son débiles”, “no tienen la fuerza de carácter”. Y añade: “Ellas no tienen siquiera el deseo de ser fuertes. En lugar de eso, se muestran sumisas, faltas de carácter, carentes de puntualidad, y muchos otros factores que no les permiten convertirse en activistas políticas. Estas son cualidades que era esencial enseñarles”.

Una de las activistas que declaró para Green reconoció una suerte de síndrome de Estocolmo en la relación de las mujeres activistas con Victor Svyatski. Como una simpatía de los secuestrados por su secuestrador. “Somos psicológicamente dependientes de él, incluso si sabemos y entendemos que podríamos hacer esto por nuestra cuenta, sin su ayuda, es dependencia psicológica”, reconoció.

Amina Tyler, ex-activista de FEMEN, ha criticado algunas acciones del grupo por ser contrarias al Islam. “No quiero que mi nombre esté asociado a una organización islamófoba. No me gusta que las chicas griten Amina Al Akbar (una parodia de la oración Alá es el más grande) o que quemen la bandera del Tawhid (principio fundamental del Islam)”, ha señalado la joven, según recoge la agencia France Presse. “Esto ha afectado a muchos musulmanes y muchos de mis familiares. Deben respetar la religión de cada persona”, ha agregado. La activista, de 18 años, también ha criticado que no sabe cuáles son las fuentes de financiación del movimiento. “He preguntado varias veces pero no he obtenido respuestas claras. ¿Y si es Israel quién lo financia?”, se pregunta.

Estas “activistas” son en realidad muchachas de universidad a las que se les hacen audiciones para asegurar que son suficientemente liberales (y atractivas) para las protestas, se les paga entre 2.500 y 1.000 euros mensuales, e inclusive se les puede “contratar” para protestar contra algún personaje en específico.

Pero lo que realmente importa aquí es quién maneja los hilos de estas títeres desnudistas. Dicen que son financiadas por la anónima “comunidad de negocios” en Europa y América y por la venta de suvenires. Pero, aparte de eso, ¿quién está en la cima de la pirámide? Públicamente aparecen aparentemente como benefactores el multimillonario alemán Helmut Geier, y la negociante también alemana Beat Schober. Aunque estos parecen ser sólo nombres para la pantalla. También ha sido mencionado en varias oportunidades un tal Jed Sunden.

Pero ¿quién es Jed Sunden? Sunden es un judío-americano nacido en Brooklyn y residente en Ucrania, es fundador de KP Media, la mayor compañía mediática de Ucrania (dueña del “Kiev Post” hasta 2009). Sunden es miembro activo de la comunidad judía en Ucrania, y fue el primero en “descubrir” a las FEMEN, dándoles considerable publicidad y notoriedad por sus protestas obscenas en el Kiev Post. El susodicho personaje intentó desligarse de FEMEN en diciembre de 2011, alegando que podría ser “ofensivo a las libertades religiosas”; aunque resulta factible que Sunden siga financiando al grupo, ya que es en realidad su verdadero fundador.

Las consignas de FEMEN son: combatir las religiones por todos los medios. El cristianismo tanto católico como ortodoxo, fue el primer objetivo. Luego fue el turno del islam, que se convirtió en el blanco de las “chicas” en topless. Aunque geográficamente sus actividades anti-musulmanas han tenido lugar en zonas de Europa como Alemania o Francia. Hubiera sido interesante ver qué hubiera pasado si trataran de hacer lo mismo en Arabia Saudita, Qatar o Turquía, pues la recepción sería bastante diferente.

Las FEMEN se oponen al cristianismo y al islam, por ello las iglesias y las mezquitas son sus principales objetivos, pero no las hemos visto manifestarse en Israel o frente a una sinagoga o, por qué no, en el Knéset israelí. ¿Increible? Sí, porque conociendo el rol de la mujer en la religión judía y el debate en la sociedad israelí sobre el papel de las mujeres, es muy sorprendente observar el silencio ensordecedor de FEMEN al respeto. ¿O es que solo atacan a los que no son patrocinadores?

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