Fuente: El Origen del Hombre / Metapedia / Wikipedia (español) / Wikipedia (inglés)

Los espartanos, que vivieron en Grecia entre los siglos V y III antes de Cristo, fueron los primeros en practicar de manera organizada la eugenesia. Entonces NO fue necesario conocer la teoría evolucionista de Darwin para aceptar e implantar socialmente la eugenesia. Nada más nacer, el niño era examinado por un consejo de ancianos. Si se detectaba que el bebé padecía de un defecto físico o mental, simplemente se le lanzaba al vacío desde el monte Taigeto. En la sociedad espartana, el niño con defectos era considerado boca inútil y una carga social. Esparta, ciudad estado, necesitaba un ejército con buenos soldados.

El pragmatismo ateniense sólo mantenía las bocas de niños útiles para que pudiesen combatir con eficiencia. En la mayoría de estados helénicos el derecho a la vida no era igual para todos, sino que era necesario ganárselo demostrando ser fuerte y sano. La única diferencia con Esparta fue que en otros estados la eugenesia era opcional y la decisión correspondía a los padres. En Esparta, la selección era una política estatal plenamente institucionalizada. Los espartanos veían en estas medidas un asunto de vida o muerte, y de supervivencia.

En el clásico “Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas” publicado por el filósofo francés Joseph Arthur de Gobineau entre 1853 y 1855, el autor termina concluyendo que el factor étnico es decisivo para establecer la causa de la muerte de las civilizaciones. Según Gobineau la especie humana está dividida en tres grandes razas, la blanca, la amarilla y la negra, siendo la primera superior a las demás ya que posee “el monopolio de la belleza, de la inteligencia y de la fuerza”.

El autor del “Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas” afirma que todas las grandes civilizaciones que han existido, incluyendo las tres grandes civilizaciones americanas precolombinas, han debido su grandeza al hecho de haber sido dirigidas por pueblos de raza blanca. Siendo que la degeneración y caída de las grandes civilizaciones se debió a las mezclas raciales de blancos con extranjeros. Si se quiere evitar la caída de la civilización occidental, es necesario entonces evitar la mezcla de los blancos con otras razas.

Francis Galton, médico inglés primo de Charles Darwin, desarrolló un modelo de “eugénica nacional” donde identificó las variables sociales que deben estar bajo el control del estado para evitar perjudicar las cualidades raciales de las generaciones futuras tanto física como mentalmente. Llegó a la conclusión de que el estado debería orientar los matrimonios. Si se fomentaba el matrimonio entre las parejas mejor situadas y dotadas de la sociedad, entonces mejoraría la sociedad, ya que una de sus principales preocupaciones era que los matrimonios de clases inferiores producían más hijos que los de clases más elevadas o dominantes.

En 1883 Francis Galton plasmó su teoría sobre la eugenesia en su libro “Investigaciones sobre las facultades humanas y su desarrollo”. Allí desarrolló sus ideas inspiradas en el proceso de selección y mejora de caballos de carrera, aplicando la misma metodología para mejorar la raza humana. Galton también denunció a las organizaciones caritativas, ya que al asumir el cuidado de los pobres, los enfermos y los degenerados impiden el proceso espontáneo de la “selección natural”. Su teoría se basa en el “Ensayo sobre el principio de la población”, publicado por Thomas Robert Malthus en 1798, donde se afirma que los recursos tienen una capacidad limitada inversamente proporcional al crecimiento de la población. Por lo tanto, quienes más consumen y menos producen deben ser eliminados.

En 1899 Houston Stewart Chamberlain publica “Los fundamentos del siglo XIX”, donde afirma que la raza Aria es una fuerza positiva y creadora para la civilización europea, en tanto que las influencias negativas y destructoras se deben específicamente al pueblo judío. Chamberlain, trató diversos temas en su obra; rechazó el darwinismo evolutivo; y basado en la composición étnica de Galilea en tiempos de Cristo, llego a la conclusión de que Jesús, si bien era judío por religión, no lo era racialmente. Propone además la creación de una religión cristiana propia a los valores europeos, y exenta de manipulaciones judaicas.

Como vemos, a inicios del siglo XX las tendencias eugenésicas eran bastante comunes. En 1922 el parlamento sueco aprobó la creación del Instituto Nacional de Biología de las Razas para identificar la antropología del pueblo sueco y establecer una clasificación de las distintas razas, y en 1934 aprobó, con el apoyo de todos los partidos políticos, la ley de esterilización obligatoria para personas irresponsables, incapaces de ejercer sus derechos cívicos, que no podían criar hijos, o si podían transmitirles sus taras. La esterilización se aplicó sin que el consentimiento fuese requerido. Políticas similares de esterilización tuvieron lugar en Francia, Canadá, Suiza, Austria, Finlandia y Dinamarca.

Uno de los mayores defensores de la eugenesia en Europa fue el primer ministro de Inglaterra Winston Churchill. Cuando fue Ministro del Interior en 1910 Churchill propuso esterilizar a 100.000 degenerados mentales y enviar a otros varios miles a campos de concentración para salvar a la raza británica de la decadencia. Años más tarde pudo poner en práctica algunas de sus ideas durante la Segunda Guerra Mundial. En julio de 1944 propuso a sus jefes de Estado Mayor que utilizaran, contra los alemanes, gas venenoso o cualquier otro método que no hubieran utilizado antes. El 24 y 25 de julio de 1943 ordenó el bombardeo incendiario de Hamburgo durante el cual mató a un mínimo de 48.000 civiles. Luego ordenó el de Dresde del 13 de febrero de 1945, causando entre 135.000 y 200.000 muertos. Llegó a decir que “todo el mundo bombardea civiles”.

En la historia de Alemania, el Nacionalsocialismo aplicó oficialmente los criterios eugenésicos mediante las Leyes de Nüremberg, del 15 de septiembre de 1935, impidiendo los matrimonios de personas degeneradas o con personas de razas inferiores, especialmente judíos, para proteger la raza germana. Se prohibieron los matrimonios entre personas saludables y personas consideradas genéticamente impuras, y se persiguieron todas las conductas que atentaban contra la procreación, como el aborto y la homosexualidad.

La Lebensborn, vocablo alemán para definir la “fuente de vida”, fue una organización creada por Heinrich Himmler con el objetivo de preservar la raza aria. Esta organización proveía apoyo a las esposas de los miembros de las SS. También otorgaba hogares de maternidad y asistencia financiera a madres solteras de hijos racial, biológica, y hereditariamente valiosos, así como apoyo a los orfanatos que pudiesen dar en adopción a niños arios para familias de las SS imposibilitadas de tener hijos propios.

Simultáneamente. A fines de 1940 el Departamento de Bienestar Público en los Estados Unidos de Norteamérica comenzó a promover la esterilización como solución a la pobreza. Treinta y tres estados llevaron a cabo programas de esterilización durante el siglo XX. En un principio estaban dirigidos únicamente a personas ingresadas en instituciones mentales pero, a medida que pasaron los años, se aplicó a colectivos como los criminales, epilépticos, ciegos, sordos, alcohólicos, mujeres consideradas promiscuas, y también los considerados débiles mentales.

La eugenesia recibió una amplia financiación de empresas filantrópicas como el Instituto Carnegie y la Fundación Rockefeller. En los programas participaron investigadores de universidades como Stanford, Yale, Harvard y Princeton. En 1926, mucho antes de la llegada de Hitler al poder, Rockefeller donó unos 410.000 dólares al programa alemán de investigación eugenésica. Y, en mayo de ese mismo año, Rockefeller otorgó 250.000 dólares para la creación del Instituto Kaiser Wilhelm de Psiquiatría, desde donde muchos estudios eugenésicos vieron la luz.

Antes de la Segunda Guerra Mundial la eugenesia era ampliamente aceptada, ya que fue considerada como obra de caridad social. El concepto de pureza de raza se desarrollo antes de que Hitler creara el partido Nacionalsocialista Obrero Alemán. La idea original fue de los Estados Unidos. Los eugenistas de California lideraron el movimiento eugenésico americano para la limpieza étnica. Antes de la Segunda Guerra Mundial, el 50 % de las esterilizaciones forzadas se realizaron en California, y después de la guerra llegó a un 30 % de todas esterilizaciones.

Pero la eugenesia no es solo parte del pasado. Durante los últimos 25 años el cribado eugenésico ha logrado una reducción del 57 % de recién nacidos con defectos congénitos en España. Este descenso se debe fundamentalmente a la implantación del aborto “por riesgo fetal”, previo diagnóstico prenatal, como es posible en los casos de los afectados por el síndrome de Down. Cabe destacar que la esterilización de personas incapacitadas está legalizada en España a partir de 1989, cuando se aprobó la actualización del Código Penal.

Actualmente, gracias a los avances en el campo de la genética y la embriología, podemos lograr bebés libres de defectos de nacimiento. Pero también podemos lograrlos con características físicas a la carta. La eugenesia actual se caracteriza por la posibilidad de emplear procedimientos de biología molecular para el diagnóstico genético y la intervención directa sobre los genes. Pero, ¿quién es hoy quien decide lo bueno y lo malo en los recién concebidos? Sin parámetros claros que apunten al desarrollo de los pueblos y las naciones, hoy podríamos crear al delincuente perfecto, o cualquier tipo de monstruo a pedido.

Disgenesia es el término opuesto a eugenesia, y es utilizado para caracterizar la selección de variables genéticas negativas a través de la supervivencia de individuos enfermos y débiles. Tal selección negativa es posible gracias a la institucionalización de políticas socialistas e igualitarias que ven injusticias en las desigualdades y apuntan a que aquellos menos productivos y exitosos tengan acceso igualitario a los más dotados. En el mundo moderno quienes más se reproducen son producto de familias pobres, numerosas, sin educación y que no tienen un estilo de vida saludable. Vemos que a largo plazo tal interferencia con la naturaleza desembocará inevitablemente en una involución de la especie humana.

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