Fuente: Supay 666 / Catholic.net / El Sol de Nayarit / Vatican Insider / Rasoulallah.net / Bible Believers

El Talmud es el código civil y religioso de los judíos y en él se indica que: “Está permitido mantener relaciones sexuales con una niña desde que ésta tenga tres años de edad”. (Sanhedrin 54 b). “Un judío tendrá sexo con un niño sólo y tanto tiempo como el niño tenga menos de nueve años de edad”. (Sanhedrin 54 b). “Que un adulto copule con una muchacha pequeña no significa nada puesto que copular con una menor de tres años es como ponerle un dedo en el ojo”. (Kethuboth 11 b). ¿Esa es la moral que promueve el pueblo “elegido”?

La pedofilia es un tipo particular de desorden sexual compulsivo en el cual un adulto, hombre o mujer, abusa de niños preadolescentes. Se sabe que el abuso sexual hacia los niños no es resultado de la abstinencia. El celibato sacerdotal no tiene nada que ver. Los judíos ortodoxos, incluidos los rabinos, se casan y viven con sus parejas. Por el contrario, la seducción de niños por parte de homosexuales es un fenómeno bien documentado.

A pesar de las limitaciones que tiene la justicia para investigar estos casos, la lista de rabinos pedófilos es más larga que la lista de sacerdotes católicos acusados de pedofilia. Contrario a la propaganda difundida contra el clero católico, solamente uno de entre 2.252 sacerdotes que formaron parte de un estudio realizado por Philip Jenkins, a lo largo de un período de más de 30 años, se ha visto afectado por la pedofilia.

Los judíos practican la circuncisión, es decir que cortan el prepucio de los bebés a los 8 días de nacidos para “iniciarlos” en su fe. Sin embargo este acto es realizado incluso por padres poco o nada religiosos como muestra de pertenencia a su comunidad. El rabino finaliza la mutilación lamiendo el glande de los pequeños. Esta innecesaria costumbre aumenta el riesgo de transmisión de herpes y otras infecciones. Con frecuencia se ha reportado la muerte de bebés judíos producto de tan antihigiénica práctica.

En la actualidad la religión judía acepta el matrimonio para menores de trece años. El kiddushin o compromiso suele realizarse desde antes. Toda niña entre tres y doce años, llamada ketannah, se halla completamente sujeta a la autoridad del padre, el cual puede arreglar su matrimonio sin su consentimiento. Aun hoy el intercambio o venta de la niña como esposa es decisión del padre. Para “validar” dicho compromiso el futuro marido debe copular con la niña ¡antes de su primera menstruación!

Según la ley judía también es aceptable abusar de niños varones, y al parecer es “mejor” si son menores de nueve años. Generalmente los violadores son los propios rabinos. Tras la operación llamada “Voz de la Justicia” se supo que solo en la reducida comunidad judía ortodoxa del barrio neoyorquino de Brooklyn, y en un corto periodo de tres años, las víctimas que sufrieron actos de violencia sexual llegaron a 117. Las personas investigadas y arrestadas fueron 85. Sin embargo estas cifras muestran solo una mínima parte del total de abusos.

Dentro de cualquier colectividad judía todo lo que sea considerado relevante debe ser consultado previamente con sus líderes. Quien ha sido víctima de violencia sexual, de hecho, tiene que hablar con el rabino antes que con cualquier otra persona. La autoridad religiosa evalúa si es oportuno o no interponer una denuncia ante la policía. Cualquier abusador puede justificar sus desviaciones avalado por los textos del Talmud, y por lo tanto es prácticamente imposible que termine siendo acusado.

El Talmud también avala que los judíos mantengan relaciones sexuales con animales, así como permite la poligamia. Aunque estas prácticas fueron prohibidas en Europa gracias a la presión de los cristianos. La poligamia, sin embargo, todavía es permitida entre los judíos de Yemen y Etiopía, fieles a sus costumbres. De hecho, las tradiciones de los judíos yemenitas están consideradas como las mejor conservadas del judaísmo en Medio Oriente, no como las de los actuales judíos de Israel cuya tradición es europea.

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