Fuentes: Animal Ethics Dilemma (Kosher) / Animal Ethics Dilemma (Halal) / Alerta digital / Real Jew News / The Religion of Peace (Quran Hate) / The Religion of Peace (Apostasy) / The Religion of Peace (Christianity and Islam)

Algunos aun piensan que los judíos son los “hermanos mayores” de los cristianos. Sin embargo, el Islam es la única y verdadera continuación del judaísmo. Tanto judíos como musulmanes comparten rituales y creencias como la circuncisión, y ambos prohíben comer carne de cerdo.

Los judíos, por más ateos que pretendan ser, jamás han perdido la fe en sus rabinos. Pertenecen siempre a comunidades donde la mayor autoridad es la religiosa y su fanatismo es igual o mayor que el de los musulmanes. Hasta los judíos menos “religiosos” practican la circuncisión como signo de pertenencia.

El sacrificio de animales para su consumo, llamado Kosher entre judíos y Halal entre musulmanes, también es igual en ambos cultos. Dicho sacrificio “ritual” implica cortar el cuello del animal aun vivo para producir el desangrado total y por lo tanto la lenta y dolorosa muerte del ganado. El animal no puede ser sedado ni estar inconsciente sino solo aturdido con brutales golpes.

Sin embargo los judíos, a diferencia de los islamistas, quieren vendernos una falsa imagen aparentemente moderna y civilizada. Los judíos, quizás por su origen jázaro mongólico, son más sutiles y ladinos. En tanto que los musulmanes, cuyo mestizaje con hindúes y africanos los hace más impulsivos, tienden con mayor frecuencia al choque directo y frontal.

Los judíos dicen creer en la vida después de la muerte pero realmente no creen en nada que no sea puramente material, para ellos todos los castigos (para otros por no ser judíos) y los premios (para ellos por ser judíos) deben ser recibidos en vida. Los musulmanes creen que quienes no aceptan su religión deben ser castigados en vida, pero los fieles seguidores de Mahoma serán premiados luego de morir.

Los judíos comenzaron siendo una religión proselitista pero el poco éxito que tuvieron los obligó a abandonar ese método. Para los judíos los goyim (no-judíos) han sido creados para servirlos como esclavos. Los musulmanes siguen siendo una religión proselitista. Dentro del Islam se considera que todos los hombres y mujeres del mundo deben convertirse al Islam. Cualquiera que no reconozca a Mahoma debe ser asesinado.

Judíos y musulmanes pelean entre ellos porque, al igual que muchos otros cultos, consideran que cualquier otra religión que no sea la suya debe ser despreciada sólo por no compartir sus creencias. Según ellos los no-creyentes son siempre inferiores.

La ley islámica indica que quien no se convierta en mahometano debe ser castigado con la pena de muerte. Además afirma que se debe respetar la vida pero sólo si ésta pertenece a otro musulmán. Para los judíos cualquiera que ofenda a un miembro de su tribu debe morir. Pero si un judío asesina a un no-judío por cualquier motivo no habrá ningún tipo de castigo. Solo se castigará a quien cause daño a otro judío.

Para los judíos todos los goyim son bestias con forma humana. Los no creyentes somos para el judío peores que el ganado. Para los musulmanes cualquiera que no cree en Alá también debe ser considerado como el más vil de los animales. A los musulmanes les está permitido robarles a los infieles. Y si un judío le roba a un goyim debe quedarse con lo robado.

Los musulmanes pueden mentir en cualquier circunstancia. Los judíos están obligados a engañar a los goyim. Los judíos, al igual que los musulmanes, pueden poseer, comprar y vender seres humanos siempre y cuando los esclavos no compartan su misma religión. Tanto entre judíos como entre musulmanes la mujer puede ser considerada propiedad del hombre.

El Islam es aceptado teológica y culturalmente por el judaísmo, ya que no reconoce a ningún Mesías y afirma que Mahoma es solo el último gran profeta de Israel. Lamentablemente los judíos no creen que Mahoma sea un profeta relevante, aunque tampoco lo ven como a Jesucristo, a quien maltratan como si fuese un loco desequilibrado.

Judíos y musulmanes consideran que el Cristianismo es “idolatría” practicada por “gentiles”. Ambas doctrinas enseñan también que las mujeres occidentales son prostitutas y que todos los cristianos son blasfemos a los que hay que exterminar. Musulmanes y judíos aprueban además, en pleno siglo XXI, la pedofilia, el bestialismo y el incesto.

Su mayor disputa es por el territorio musulmán de Palestina que tras la Segunda Guerra Mundial fue colonizado por el estado judío de Israel. Así como, en menor medida, pelean también por recursos naturales y en especial por el petróleo de los países árabes. Sin embargo, en lo que respecta a rituales y creencias, judíos y musulmanes son exactamente iguales en tanto que idolatran la barbarie y el odio.

Históricamente la judería es anterior al Islam, por lo que los musulmanes adoptaron muchas de las costumbres hebreas. Se podría decir entonces que: así como el cristianismo, que es una religión de alto contenido moral, es la superación de la religión israelita, del mismo modo el Islam es el hijo bastardo y degenerado del judaísmo.

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