Fuentes: DavidDuke.com / Wikipedia / Metapedia / La Gaceta

El sionismo es una corriente de pensamiento surgida en el siglo XIX que reclama un territorio nacional para los judíos de todo el mundo. Se decidió que dicho territorio debía ocupar Palestina porque allí se originó la religión judía. El sionismo fue planeado y financiado por la multimillonaria familia Rothschild, que eran representados por el joven Theodor Herzl. Casualmente Herzl muere a los 44 años sin lograr ver cumplidos los objetivos del sionismo.

La meta aparente del sionismo resulta tan ridícula como que los budistas del mundo se unan para reclamar territorio hindú solo porque Buda nació en la India, a pesar de que en la India el budismo sea practicado por una escasa minoría. El verdadero objetivo del sionismo, es decir de los Rothschild, era controlar la encrucijada comercial entre África, Asia y Europa. También serviría para proteger a los judíos buscados por la justicia en otros países.

El sionismo alega que los judíos son siempre perseguidos porque los no-judíos, en especial los cristianos europeos, son gente mala que los odia sin motivo alguno, y por ello merecen un territorio propio donde vivir en paz. En realidad nunca han sido perseguidos pero siempre han sido rechazados por actividades como estafas, chantajes y hasta asesinatos. Los judíos se juntan entre ellos y desprecian a la gente y las tradiciones del país que los recibe. La religión judía es regida por un libro llamado Talmud, donde claramente se indica que los no-judíos son animales con forma humana creados para servir al judío. Esta creencia les permite a los judíos todo tipo de inmoralidad con los demás.

Uno de los objetivos del Imperio Inglés (en manos judías desde el siglo XVII) al participar en la Primera Guerra Mundial fue arrebatarle al Imperio Otomano el territorio de Palestina para entregárselo a los sionistas. La opinión pública tanto en Europa como en el mundo árabe se opuso al sionismo pero, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los aliados culparon falsamente a los alemanes de asesinar judíos solo por ser judíos, y así el sionismo ganó el apoyo popular. En 1948 el Gobierno Inglés le entrega el territorio de Palestina a los judíos.

Para los primeros sionistas solo los judíos practicantes y sus hijos eran considerados verdaderos judíos y por lo tanto solo ellos podían invadir Palestina. El nuevo país de los judíos se hizo llamar Israel y su gobierno con el tiempo permitió la ciudadanía a los nietos de judíos practicantes y a todos los nacidos en Israel aunque ninguno de ellos practique la religión judía. Sin embargo el proceso para convertirse en israelí siempre ha sido más fácil para los judíos de origen europeo y norteamericano, en tanto que los judíos africanos y asiáticos deben realizar complicados trámites para ser aceptados por los sionistas.

Es obvio que el judaísmo es solo una religión, pero el sionismo ha generado una gran confusión sobre quien es judío y quien no. Incluso se ha llegado a decir que existe una raza judía, lo que es absurdo ya que existen judíos negros, blancos y hasta amarillos. Algunos sionistas piensan que la supuesta raza judía puede trazar sus orígenes hasta el Moisés de la Biblia y han intentado buscar el ADN judío, lamentablemente solo han encontrado vagas similitudes y únicamente en grupos reducidos que no represetan la totalidad de judíos en el mundo.

Para rechazar los reclamos del sionismo debemos entender primero el verdadero origen de los modernos judíos. En un principio el judaísmo fue una religión proselitista que buscaba convencer a los no-judíos y convertirlos al judaísmo. Con el tiempo se formaron sectas dentro del judaísmo que disputaban el control sobre los fieles. En tiempos de Cristo los fariseos de Jerusalén, mediante métodos corruptos, lograron ser considerados la máxima autoridad judía. Su doctrina de odio aisló a los judíos lo que hizo del proselitismo algo improductivo e innecesario.

Los fariseos dieron forma al judaísmo moderno cuando redactaron el Talmud, donde buscaban justificar sus propias perversiones reinterpretando a sus profetas. Sin embargo los fariseos debieron coexistir con otras sectas como los Saduceos, los Zelotes o los Esenios, que practicaban cada cual su propio tipo de judaísmo. Galileos y samaritanos, geográficamente separados de Jerusalén, también tenían ritos diferentes, aunque todos se decían herederos de Moisés. Los actuales fariseos son los llamados judíos sefardíes y asquenazíes.

Los judíos asquenazíes provienen de los jázaros, quienes para dar unidad a su imperio adoptaron el judaísmo fariseo como religión oficial. También impusieron el uso del idioma y la escritura hebrea para su pueblo. El Imperio Jázaro fue invadido por los mongoles en el siglo XIII, por lo que sus habitantes, todos de religión judía y raza mestiza, se dispersaron por Europa. La raza de los jázaros era una mezcla de rasgos árabes, europeos y orientales.

Los sefardíes proceden de las comunidades de paganos convertidos al judaismo que se dispersaron por las costas del Mediterráneo durante el Imperio Romano. Tras la caída de Roma siguieron viviendo libremente hasta que fueron expulsados de España por corruptos y ladrones. Los sefardíes son mezcla de razas árabes y mediterraneas. Sefardíes y asquenazíes comparten ritos comunes heredados de los fariseos y durante siglos han mantenido un contacto permanente. Otros grupos de judíos se separaron de estas ramas y llegaron a lugares tan lejanos como Etiopía o China.

Pero yendo más atrás, hasta el verdadero origen de Moisés ha sido cuestionado. Los datos arqueológicos señalan que el verdadero Moisés sería el faraón egipcio Akenatón, que aparentemente fue expulsado de su patria y se exilió en el Sinaí. Akenatón fue un faraón que quiso imponer el culto a Atón como único dios de todo Egipto. Eliminó el culto a otros dioses y así concentró en si mismo todo el poder que tenían los sacerdotes locales. Antes de la llegada de Akenatón el culto a Atón era reducido. Sus adoradores creían en un único dios invisible y creador de todo lo existente.

El culto a Atón fue impuesto de manera demasiado rápida y el pueblo seguía pidiéndole favores a sus dioses locales. Los sacerdotes se unieron y finalmente expulsaron de Egipto al faraón hereje Akenatón y a sus seguidores que eran conocidos como “yahuds” (término que coincide con el de “judíos”). Eventualmente los yahuds se asentaron en la frontera norte de Egipto, en lo que hoy es Palestina, que entonces estaba siendo invadida por diversas tribus nómadas, y fundaron allí el reino de Judá.

En resumen, lo que hoy se reclama como patria para los judíos fue en principio invadida por los Egipcios, y luego por los exiliados seguidores de Akenatón conocidos como yahuds o judíos. Pero esos yahuds o judíos originales no tienen mucho que ver con los judíos actuales (la mayoría son descendientes de jázaros). En fin, no hay razón biológica o racial que los una al terreno que reclama el sionismo. Los judíos originales, seguidores del Moisés bíblico, conocido históricamente como Akenatón, fueron dominados por babilonios, asirios y romanos. Y por fin se convirtieron al Islam cuando, muy lejos de ellos, los jázaros adoptaban el judaísmo.

Aun así los judíos sionistas han invadido el territorio palestino expulsando a los pocos herederos biológicos de los primeros judíos. Los palestinos fueron expulsados de sus tierras de manera violenta y sanguinaria. Ejércitos armados hasta los dientes ingresaron a sus aldeas y masacraron sin piedad a sus habitantes. Los judíos borraron del mapa pueblos enteros y sobre ellos construyeron ciudades judías. Hoy en día, a inicios del siglo XXI, los palestinos prácticamente han sido exterminados. Los pocos asentamientos palestinos que quedan son constantemente atacados sin misericordia. Cualquier excusa es buena para que el gobierno israelí comience a mascarar palestinos, en especial si son mujeres y niños.

Los judíos son expertos en presentar excusas. Suelen alegar que los palestinos son terroristas que secuestran judíos y atacan con misiles el territorio israelí. Pero por lo general solo inventan estos sucesos para presentarse como víctimas y nunca muestran pruebas. Si los palestinos atacan a los judíos es en defensa de su tierra y sus “misiles” son solo cohetes artesanales propulsados por fertilizantes. En cambio los israelíes responden con misiles de alta capacidad explosiva dirigidos con precisión hacia escuelas y hospitales con el fin de asesinar la mayor cantidad de mujeres y niños.

La táctica de matar inocentes responde al deseo judío de exterminar a los palestinos. La excusa judía es que los hospitales y las escuelas esconden arsenales de armas terroristas y que las mujeres y los niños son usados como escudos humanos. Aun si fuese cierto eso no justifica la muerte de inocentes. Pero la verdad es que nuevamente no hay pruebas de que los palestinos usen escudos humanos. Ya deben saber bien los rebeldes palestinos que los judíos no respetan escuelas ni hospitales. ¿De qué les serviría entonces esconderse allí?

Existen unos pocos judíos que rechazan el sionismo, pero la oposición entre judíos sionistas y antisionistas es solo aparente. Los judíos antisionistas también aceptan el Talmud y anhelan un mundo con judíos como amos y no-judíos como esclavos, la única difierencia está en el método para lograrlo. Todos los judíos fasiseos siguen las retorcidas enseñanzas del Talmud, aun si dicen no practicar la religión judía, porque desprecian a los no-judíos con un odio visceral aprendido y absorbido culturalmente de sus padres y abuelos. Y son esos mismos judíos talmúdicos los que hoy invaden Palestina escudados en el sionismo.

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