Fuentes: Wikipedia / Metapedia

La relación entre raza y delincuencia es con frecuencia silenciada por los medios de comunicación masiva. Pero los datos están allí y es imposible negarlos. Es obvio que la raza influye en el comportamiento de las personas.

Indudablemente los negros son los más violentos e impulsivos. De allí que las cárceles estén llenas de negros aun en países blancos donde son minoría. Los negros suelen ser consumidores de drogas pobremente organizados.

Los asiáticos suelen ser sumisos y acatar las normas, pero sólo aparentemente y con el explícito objetivo de evitar problemas. Las mafias china y japonesa se caracterizan por ser meticulosas y despiadadas.

La raza amarilla en general tiende a planificar mejor y actúa de manera premeditada. Los individuos asiáticos no desafían la autoridad, pero una vez en el poder son déspotas y sanguinarios.

Las pandillas centroamericanas, con fuerte componente negroide, adoptan también actitudes negroides. La confrontación directa y la poca planificación caracterizan sus crímenes. Son conocidas por el tráfico de drogas.

Mafias como la rusa o la italiana, compuestas en su mayoría por judíos, evitan ser expuestas y actúan mediante sobornos, chantajes y asesinatos selectivos. Los judíos poseen un fuerte componente genético de origen asiático.

Los árabes poseen gran carga genética africana y por ello tienden al desenfreno. La violación sexual perpetrada en grupo es la infracción preferida por los musulmanes. También destacan en el tráfico de estupefacientes.

Los gitanos, con carga genética muy variada pero de predominancia asiática, tienden a organizarse en mafias de poca monta. El robo, la violación y la extorsión son comunes entre ellos.

Los crímenes en países con mayoría amerindia son casi siempre producto del alcoholismo, común en la raza indígena americana. Por lo demás los indios son torpes y sumisos si están solos.

Los nativos americanos poseen varios genes asiáticos. Sin embargo son más cobardes y deben actuar en grupo o estar bajo los efectos del alcohol para expresar su rabia contenida.

Los criminales de raza blanca son una muy escasa minoría. Sin embargo son los casos más publicitados. Los medios tienden a ocultar la verdad al presentar a criminales judíos o mestizos hispanoamericanos como blancos.

Los asesinos de la escuela de Columbine eran judíos y fueron presentados como supremacistas blancos. George Zimmerman, el asesino del negro Trayvon Martin, es de origen mestizo-amerindio y se le hizo pasar por blanco.

Prácticamente la totalidad de los delitos cometidos en los países blancos son perpetrados por miembros de otras razas. Lo más terrible es que las víctimas más frecuentes son de raza blanca.

Es decir que los países blancos les abren las puertas a miembros de otras razas para que lleguen a matar, violar, robar y menospreciar las costumbres de aquellos que los reciben.

Podríamos evitar muchos problemas si las poblaciones blancas viviesen separadas de otros grupos raciales. Pero se usa la compasión como arma para promover la inmigración sin mencionar los riesgos que ello implica.

Se pretende justificar los altos índices de criminalidad de las demás razas afirmando que la delincuencia es una respuesta natural ante la desigualdad provocada exclusivamente por los blancos.

Los medios de comunicación, dominados por mafias judías, nos quieren hacer sentir culpables de haber desarrollado la tecnología y los medios para conquistar otras naciones de manera justa, valiente y honorable.

Nos obligan a pensar que las personas que no son blancas deben afrontar diariamente una incontable cantidad de sufrimientos e injusticias provocados por blancos racistas que odian a otros sin ningún motivo.

Cualquiera que demuestre con hechos reales que las demás razas son peligrosas para las sociedades blancas es silenciado inmediatamente para que no siga ofendiendo a ciertos grupos étnicos demasiado sensibles.

En realidad la raza blanca ha afrontado infinidad de dificultades a lo largo de su historia, y debe afrontarlas hoy. Pero los blancos han sabido superar sus problemas con sabiduría y sin reclamar compensaciones.

El hombre blanco no solo es inteligente y calculador como la gente de raza amarilla, tampoco le basta tener el impulso para actuar como sucede con los negros. El hombre blanco posee algo más.

El hombre blanco triunfa porque es capaz de comprender a su prójimo y vivir en sociedad. La verdadera explicación al problema de criminalidad entre no-blancos radica en la escasa empatía que los identifica.

Esto significa que los no-blancos son incapaces de ponerse en el lugar de otro y por lo tanto son también incapaces de comprender el sufrimiento ajeno. Razón por la cual no sienten ningún tipo de remordimiento.

La envidia y el resentimiento hacen que las víctimas sean de mayoría abrumadoramente blanca. Los grupos no-blancos sienten rencor por no poder ser como los blancos a quienes consideran superiores.

Es cierto que nacer en una sociedad donde puedes sentirte amado y educado con valores y dignidad es muy diferente a crecer entre drogadictos, terroristas, fanáticos, alcohólicos, abusadores y psicópatas insensibles.

Pero ¿de dónde salió toda esta cultura del crimen? ¿por qué los blancos instintivamente consideran ciertos comportamientos como inmorales mientras que otras razas los aceptan sin pensar?

Los comportamientos anormales son casi inexistentes en individuos de raza blanca, mientras que son alarmantemente altos entre mestizos, amarillos y negros. Estos datos delatan el componente genético innato del crimen.

Nos dicen que no debemos sentir orgullo de ser blancos porque si bien nacimos blancos fue por pura casualidad y nada hicimos para merecerlo. Pero ¿acaso un hijo no siente orgullo o vergüenza cuando su padre triunfa o fracasa?

Las demás razas han tenido miles de años para superarnos. Si los blancos hemos alcanzado un nivel de vida mucho mas alto es gracias a nuestra herencia racial y no debemos avergonzarnos de nada.

Anuncios