Fuentes: Hispanidad futura / Viking Althing of Odinia / Kindred Irminsul / The Daily Stormer / Soy ateo / Burzum.org

Nietzsche pensaba que el único problema con el judaísmo es que había dado origen al cristianismo. En realidad el mayor error fue del cristianismo al dejar que los judíos puedan de algún modo infiltrarse en Europa. Debido a su desquiciado odio hacia lo sano y decente Nietzsche terminó viendo todo al revés.

Pudo haber sido cualquier otro grupo étnico pero son los judíos los únicos protagonistas en el libro sagrado de los cristianos. La primera y más extensa sección de la Biblia narra la historia completa del pueblo hebreo. La segunda parte habla de los esfuerzos de Cristo y Pablo por convencer primero a los judíos y luego a los demás.

Cuando la Europa pagana se hizo cristiana, ya sea por convicción o por la fuerza, toda la idiosincrasia de un pueblo ajeno (el pueblo judío) entró a formar parte del inconsciente colectivo del mundo occidental. No podemos retroceder en el tiempo para evitar este error, pero podemos buscar soluciones hoy.

Desde un inicio la iglesia cristiana intentó desligarse del judaísmo afirmando que Jesucristo vino a destruir el antiguo pacto de Dios con el pueblo hebreo para suplantarlo con un nuevo pacto universal. Aun así millones de judíos invadieron la Europa cristiana con la excusa de ser el pueblo escogido.

Las costumbres decadentes e hipócritas de los judíos generaron el rechazo de los europeos medievales. Desde la religión se hizo notar que los judíos no creyeron en Cristo y lo condenaron a muerte, por lo que debían convertirse o ser expulsados. El resultado fueron muchos judíos que solo se hicieron pasar por cristianos.

Durante el régimen de Adolfo Hitler en Alemania se intentó crear una doctrina cristiana desligada de los elementos hebreos a la que se llamó Cristianismo Positivo. Hitler notó la perniciosa influencia judía en la economía y la cultura germana. Consideraba que su designio divino era continuar la labor que Jesucristo había comenzado.

Cristo condenó el comportamiento fariseo y desde entonces los judíos lo desprecian. Los modernos judíos son herederos religiosos y culturales de los fariseos. El cristianismo condena todo lo que para el judío es precioso. El amor por lo material del judío es opuesto al anhelo espiritual del cristiano.

Así como Jesucristo expulsó a los fariseos del templo de Jerusalén, del mismo modo Hitler debía expulsar a los judíos de Alemania. Lamentablemente el trasfondo histórico y cultural del cristianismo ha estado siempre ligado a fábulas contadas por hebreos y para hebreos, por lo que el Cristianismo Positivo no tuvo éxito.

El relato bíblico cuenta historias que de ningún modo podrían haber sido creadas por la mentalidad europea. Mientras que en la literatura y mitología europea se habla de actos de heroísmo y sacrificio, la Biblia busca justificar con la religión la masacre de pueblos enteros con el único fin de imponer el dominio territorial de Israel.

No cabe duda sobre los grandes aportes del cristianismo a la civilización occidental. Las más grandes obras de arte fueron inspiradas por el espíritu cristiano. La filosofía se desarrollo bajo el cristianismo tanto como en la antigua Grecia. Y casi todos los grandes hombres de ciencia fueron también devotos cristianos.

Sin embargo las mismas expresiones de belleza, bien y verdad no se han visto en otras naciones a pesar de profesar ellas también el cristianismo. Al parecer la espiritualidad no proviene de los conceptos religiosos en si mismos sino de un impulso mucho más profundo que solo puede ser identificado con la raza.

Los cultos asiáticos promueven una visión sumisa y conformista de la vida. La meditación oriental no es otra cosa que vaciar la mente de todo tipo de pensamientos y unirse con todo lo que se percibe. Esto permite perder el miedo al fracaso, a la enfermedad o a la muerte, pero también impide el progreso y el desarrollo.

Las enseñanzas de Jesucristo pueden ser fácilmente encuadradas dentro de la mística oriental. Conceptos como poner la otra mejilla, amar a tu enemigo, o rechazar a tu propia familia, se derivan de la inutilidad de identificarte con algo específico, ya que si todos somos uno con el universo no hay necesidad de defender nada.

Sin embargo Jesucristo actúa de forma violenta en algunos pasajes de la Biblia. Porque la doctrina del Mesías también fue influenciada por religiones como la judía, originarias de los desiertos de Arabia y Mesopotamia. Las sociedades tribales del desierto, compuestas por una increíble mezcla de razas, son sumamente agresivas y territoriales.

Durante la época pre-cristiana, plagada de conflictos por la posesión de las escasas tierras cultivables, cualquier tipo de contacto entre miembros de distintas tribus era considerado traición. Cada tribu adoraba a su propio dios, el cual supuestamente defendía a su pueblo al tiempo que atacaba sin piedad a las demás tribus.

Todo este espíritu del desierto se observa de manera explícita en las tradiciones judías. Sin embargo el monoteísmo, así como el afán de registrarlo todo por escrito, les llegó a los judíos desde Egipto de la mano del faraón Akenatón, de quien se ha llegado a decir que no fue otro que el mismo profeta Moisés del que habla la Biblia.

El Islam, a pesar de ser una religión del desierto, tomo el universalismo del cristianismo, abandonando el tribalismo radical para convertir a todos los mahometanos en una gran tribu. El Islam se lanzó a conquistar el mundo no por medio del exterminio de otros pueblos sino gracias a su conversión forzada y violenta.

Ninguna de estas fórmulas religiosas corresponden al sentimiento del pueblo europeo, ya que están diseñadas por otras razas para satisfacer sus propias necesidades y no las del hombre blanco, del mismo modo que el cristianismo no puede ser entendido por los pueblos nativos de África o América donde lo que manda es la superstición.

La Biblia cristiana enseña que no existen diferencias entre razas y que todos somos iguales ante Dios ya que todos somos dignos solo por ser humanos. Sin embargo la tradición ancestral europea, retomada en la imagen medieval del caballero, afirma que la dignidad no es innata sino que se gana gracias a las propias acciones.

La espiritualidad Aria trasciende las fronteras del pensamiento cristiano. El honor y la castidad ya eran valores muy apreciados en la Europa pagana. El cristianismo fue profundamente modificado por los europeos para adaptarlo a sus propias necesidades espirituales. De allí que haya adoptado infinidad de ritos y festividades previas.

Aún así el pensamiento cristiano nunca ha podido desligarse del lastre que representa el contexto judío en el que se desarrolla su mitología. Jesucristo y sus padres eran originarios de Galilea, una zona dominada por descendientes de europeos. Sin embargo el Mesías siempre se dirigió primero a los judíos a pesar de ser él mismo de raza blanca.

El libro sagrado de los judíos llamado Talmud, que expresa la ideología tribal del desierto, afirma explícitamente que los no-judíos son animales que existen solo para servir al judío. Ateismo, multiculturalismo, homosexualismo o feminismo son ideologías creadas por judíos para dominar y exterminar a los europeos.

Pero el constante ataque que los judíos han perpetrado contra la cultura cristiana desde que se instalaron en Europa también tiene un lado positivo. Del rechazo al cristianismo impuesto por los medios de comunicación sionista surgen hoy nuevos conceptos basados en la raza y la tradición ancestral del hombre blanco.

No intentamos revivir antiguos ritos de los que poca información nos ha llegado. Tampoco pretendemos unirnos a grupos neo-paganos que promueven la promiscuidad, el uso de drogas y el libertinaje. Solo el honor puede guiar a nuestra raza hacia la felicidad. El concepto trascendente de bien moral está grabado en nuestra sangre.

Deseamos que nuestros hijos vivan en una sociedad donde la paz y la verdad reinen. Pero si nosotros morimos sin alcanzar la victoria nuestros hijos deberán luchar también por nuestra causa. La violencia no es un fin en si misma pero tampoco lo es la sumisión. No debemos atacar sin motivo pero si debemos defendernos de quienes nos atacan.

Es realmente incalculable el aporte del cristianismo a la cultura europea. Pero debemos enmendar los errores de nuestros ancestros si deseamos sobrevivir como raza. No podemos mantenernos en un error que nos ha llevado a aceptar el parásito dentro de nuestro organismo sin combatirlo. ¡Debemos actuar ya!

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