Los judíos pretenden ser algo especial, una especie de pueblo escogido por Dios mismo para conquistar el mundo. Sus profecías hablan de un Mesías que vendrá para dominar sobre todas las naciones y se consideran superiores por su religión. Pero ¿qué es un judío?

La respuesta no resulta tan difícil. El término judío en la actualidad se refiere principalmente al practicante de la religión judía. Además se les dice judíos a los que fueron miembros de un pueblo mestizo de origen semita que habitó la costa oriental del Mediterráneo hace dos mil años.

Pero por lo general se le dice judío también a cualquiera que haya sido criado dentro de la cultura judía. Aun a pesar de que sea ateo o se haya convertido al Islam o al Cristianismo. Y estas son las únicas tres maneras de entender lo que es y lo que no es un Judío.

El pueblo judío, que de modo estricto debería ser llamado pueblo hebreo, ya no existe en la actualidad, ya que la mayoría de sus habitantes se convirtieron al Islam y dieron origen a lo que hoy conocemos como Palestina. Los actuales judíos son descendientes de diversos grupos que se mestizaron con los judíos originales y adoptaron su religión.

Los que hoy se hacen llamar miembros del pueblo judío lo hacen de manera metafórica, dando a entender que de cierto modo son herederos de los primeros judíos que habitaron la tierra de Judea hace más de dos mil años. Lamentablemente algunos judíos llamados sionistas hicieron mal uso de los términos con fines poco nobles.

El sionismo pretende hacernos creer que el judaísmo no es una religión sino una raza. Lo que ha sido desmentido por gran cantidad de pruebas genéticas. Afirman además, sin ningún tipo de prueba, que esa supuesta raza sería descendiente directa de los primeros judíos. Todo para justificar la invasión de Palestina.

Existen judíos negros, chinos, y mestizos. Algunos son señalados por sus prominentes narices y sus rizados cabellos. Existen también judíos muy blancos, producto de matrimonios por conveniencia, pero cuya lealtad no se halla con su raza, si no que por su educación son leales a la mafia hebrea.

Hacia el siglo XIX muchos judíos se habían hecho poderosos en Europa y América. Siguiendo las enseñanzas del Talmud se dedicaron a engañar a los ingenuos cristianos, aunque frecuentemente eran descubiertos. En busca de un lugar seguro donde esconderse decidieron crear su propio país.

Esos judíos poderosos de Europa y América dieron forma al sionismo. Y mediante sobornos y demás artimañas obtuvieron el apoyo de potencias militares que les ayudaron a expulsar de su tierra, y por último exterminar, a los verdaderos descendientes de los originales judíos, es decir a los palestinos. Los judíos sionistas también desean obtener el control mundial.

Al igual que otros pueblos de la antigüedad los judíos creían haber sido designados por la providencia para dominar a las demás naciones. Los faraones egipcios y los emperadores romanos pensaban que los Dioses los habían señalado para imponerse sobre los demás. Y muchas pequeñas tribus en Asia, África y América piensan que sus dioses locales son los únicos dioses verdaderos

El pueblo hebreo no fue la excepción. Moisés fue el señalado por Dios, y su tribu debería dominar sobre las demás naciones. Dios estaría siempre de su lado. Este pensamiento primitivo se manifiesta en la Biblia y el Talmud. No fue hasta que el cristianismo entró en contacto con los conceptos filosóficos y morales de Europa que esta interpretación cambió.

Por otra parte, ni siquiera el monoteísmo es propio de los judíos. Esta característica que fue copiada por cristianos y musulmanes apareció por primera ves en el antiguo Egipto. El culto al Dios único era uno entre muchos, aunque durante un corto periodo fue convertido en culto oficial, por el faraón Akenatón, hacia el siglo XIV a.C.

Incluso en África, al sur de Egipto, existe una tribu llamada Dinka que practica un extraño monoteísmo chamánico lleno de supersticiones y fetiches, pero monoteísmo a fin de cuentas. Se especula que los Dinka adquirieron su monoteísmo del antiguo Egipto, porque su culto no tiene rastros del judaísmo, el cristianismo o el Islam.

Para terminar, baste decir que los primeros hebreos, cuando aun eran pastores nómades, adoraban a gran cantidad de dioses, algunos propios y otros heredados de Mesopotamia, a los que en conjunto llamaban Elohim (literalmente “los dioses”). Practicaban además el sacrificio humano y adoraban imágenes totémicas, como lo cuenta la Biblia.

No fue hasta la llegada de un predicador desde Egipto, conocido como Moisés, que el monoteísmo comenzó a ser impuesto por la fuerza. Los castigos por cometer idolatría eran severos, llegando muchas veces a la pena de muerte. Además es bien sabido que la escritura y lengua hebrea es derivada del antiguo lenguaje egipcio.

En resumen, existen solo tres formas de usar correctamente la palabra “judío”. El judío religioso que practica el judaísmo, el judío habitante hebreo de la antigua Judea, y el miembro, religioso o ateo, de la moderna comunidad formada alrededor de las prácticas culturales de la actual religión judía.

Al igual que los hindúes pueden serlo por su religión o por su nacionalidad. Los judíos pueden serlo por diferentes motivos, y el uso de una misma palabra para designar cosas diferentes no es inusual en el leguaje. Fueron y siguen siendo los sionistas quienes hacen mal uso de los términos, distorsionando significados para beneficio propio.

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