Fundada por el judío masón desnudista y sadomasoquista Gerald Gardner, la Wicca es la secta pagana más popular y hoy tiene un auge enorme principalmente entre los jóvenes, y goza de aceptación política mundial (el gobierno de Estados Unidos le permite a los wiccanos realizar sus ritos en las bases y portaaviones).

Esta falsa religión que se ufana orgullosa de ser la que mayor cantidad de homosexuales tiene en sus filas, no sólo es un vertedero sodomita, sino que está repleta de mujeres dominatrices y hombres afeminados. Incluso las celebraciones que realizan los wiccanos son llamadas Sabbaths, mismo nombre con que los judíos designan sus fiestas.

Pero la contaminación del neopaganismo no se detiene aquí. Fueron dos masones británicos los fundadores de la primera organización neopagana conocida (la Antigua Orden de Druidas). Y uno de los mayores fundadores del Asatru (el “neopaganismo” nórdico) era judío y es hoy evocado por muchos, casi todos los asatruar, como su gran líder y mártir.

Una verdad que es totalmente imposible de negar hoy día, pero que lamentablemente muchos que presumen de luchar contra el sistema no tienen plenamente claro, es cómo la mayoría de las organizaciones paganas modernas son producto directo del sistema, obra directa de los masones, y reproducen muchos de sus rituales masónicos.

Figuras destacadas del paganismo fueron masones (judíos muchos de ellos). Wynn Westcott, miembro de la Sociedad Rosacruz de Anglia, y miembro fundador de la Orden de la Aurora Dorada (Golden Dawn). MacGregor Mathers, co-fundador de la Aurora Dorada. Aleister Crowley, fundador de la Thelema, maestro de Gerald Gardner (fundador de la Wicca) y de L. Ronald Hubbard (fundador de la Cienciología).

Theodore Reuss, jefe de la Ordo Templi Orientis que nombraría a Crowley jefe de la Ordo Templi Orientis en Bretaña y luego su sucesor. George Pickingill, judío creador de los Nueve Covens considerado Gran Maestro de la Brujería. Crowley fue miembro de uno de sus covens, de igual manera que lo fueron Waite y Westcott (fundadores de la Golden Dawn).

Henry Steel Olcott, presidente y co-fundador de la Sociedad Teosófica. George H. Felt, vicepresidente de la Sociedad Teosófica. Helena Petrovka Blavastky, destacada judía, co-fundadora de la Sociedad Teosófica (tenía un título honorario en Masonería). Annie Besant, presidenta de la Sociedad Teosófica, socialista y feminista, perteneció a la rama femenina de la Masonería, y fue amiga personal de Gardner.

Alice Bailey, teósofa que fundó el Movimiento Nueva Era (New Age), esposa de un masón y miembro de la rama femenina masónica. Charles W. Leadbetter, teósofo, mentor de Krishnamurti y prelado criptojudío infiltrado en la Iglesia Católica, fuerte impulsor de la secta neo-modernista y judeocristiana que se apoderó del Vaticano y de gran parte del mundo católico tras la muerte de Pío XII.

Gerald B. Gardner, fundador de la Wicca, un desnudista que tenía una extraña fijación por los latigazos. Alex Sanders, homosexual fundador de la Tradición Alejandrina y autoproclamado Rey de los Brujos, algunos lo consideran la figura más importante de la Wicca después de Gardner. También fueron masones y judíos los creadores de la sociedad esotérica italiana llamada Carbonari (Carbonarios), que influyó en Gardner (y por ende en la Wicca) y en la Tradición Stregheria.

Los masones John Toland y Henry Hurle fundaron en 1781 la primera organización neopagana conocida, la Antigua Orden de Druidas. En Newburg, en 1788, una Logia Masónica fue fundada casi al mismo tiempo que la Sociedad Druida. Curiosamente, cuando la Logia se cambió de local, el mismo local fue utilizado por los druidas, y sus ritos eran prácticamente los mismos.

Thomas Payne estaba convencido de que la Masonería derivaba del druidismo, y en un artículo escrito en Nueva York aseguró que existió en Dublín, Irlanda, un grupo de masones que se autoproclamaban druidas, principalmente conformado por revolucionarios irlandeses.

En Gales también se registran conexiones druido-masónicas. El galés Thomas Jones fundó en Corwen en 1789 un grupo cultural y literario que organizaba reuniones “bárdicas” y uno de sus miembros, Iolo de Glamorgan (en realidad Edward Williams), organizaba rituales equinocciales proto-wiccanos (con dagas e incluso a veces nudismo) que aseguraba eran derivados de los druidas pre-cristianos. De hecho, sus ritos tuvieron tanto éxito que provocaron la llamada “celtomanía”. Luego procedió a traducir (muy libremente) textos druidas que influyeron en diversos neopaganos, uno de ellos, el judío Gerald Gardner.

Pero no vayamos a Gardner. Porque todavía nos falta la conexión con la Tradición Stregheria. Para los que no lo sepan, la Tradición Stregheria es la tradición pagana de brujería judaica italiana (Strega es bruja en italiano, Stregheria es brujería). Los stregherianos adoran principalmente a deidades romanas como Diana, junto a deidades itálicas más rurales, como la diosa etrusca Aradia.

La sociedad esotérica de los Carbonarios (basada en la masonería), de origen italiano, y que contaba con muchos masones entre sus miembros, establecía tres grados iniciáticos (listón rojo, listón azul y listón negro). Aducían ser descendientes del pagano Culto Misterio de Mitra, y fundaron una logia en Escocia en 1820.

Las influencias principales en las Logias Masónicas de las Islas Británicas derivaban principalmente de masones italianos que también influenciaron a los rosacruces. Un ejemplo de esto fue la Hermandad de Crotona, sociedad secreta que influyó, nuevamente, a Gerald Gardner.

También Gardner fue inspirado por el libro stregheriano “Aradia, Evangelio de las Brujas” de Charles Leland. La Tradición Stregheria a su vez deriva de la Hermandad Mágica y Terapéutica de Myriam, fundada en Nápoles el 20 de marzo de1896 por Giuliano Kremmerz, quien era masón.

Pero el Asatru es uno de los casos más tristes de contaminación judaica. Asatru, que significa “Fe de los Dioses” (de Asa, dioses y Throt, fe), se fundamenta en el paganismo nórdico. Lo más triste de la historia es que una de las primeras organizaciones Asatru, la Sociedad Pagana Germánica, fue fundada por el pintor Ludwig Fahlenkrog y el empresario teatral Ernest Wachler, quienes eran judíos. Tan judíos que durante la Segunda Guerra Mundial fueron incluso enviados a trabajar al campo de Auschwitz con sus respectivos distintivos.

La mayoría de los asatruar, odinistas, y neopaganos modernos, conmemoran al judío Wachler como un mártir del neopaganismo. Actualmente, las organizaciones Asatru, y más que ninguno el Colectivo Asatru de Brasil, aseguran orgullosos que admiten maricones en sus filas.

El masón más famoso vinculado a la brujería moderna y organizada y al Movimiento Neopagano es sin duda el degenerado Aleister Crowley. Un maníaco sexual, drogadicto violento y problemático, con todos los vicios imaginables. Este brujo se inició en la magia aparentemente dentro del coven del judío George Pickingill (masón fundador de los Nueve Covens de Pickingill) en 1899.

Este judío masón Pickingill era famoso por su odio visceral al Cristianismo, como buen judío, y por su vinculación con agrupaciones satánicas. Crowley luego pudo introducirse dentro de la legendaria Orden Hermética de la Aurora Dorada (o Golden Dawn), fundada por dos masones discípulos de Pickingill. Crowley saldría en dos años de la Aurora Dorada en circunstancias totalmente enemistosas (incluso inició una “guerra mágica” con sus ex colegas).

Su siguiente paso junto a su esposa Rose Kelly (que terminaría en un hospital psiquiátrico) fue visitar el Cairo, Egipto, donde un imaginario espíritu llamado Aiwazz (supuestamente un antiguo sacerdote egipcio) le dictaría el Libro de la Ley para fundar la Thelema, considerada una religión neopagana por su culto a Horus y Pan.

Luego Crowley se uniría a la Ordo Templi Orientis (Orden del Templo de Oriente) donde pronto escalaría niveles hasta que el fundador y jefe de la misma, el masón judeo-alemán Theodore Reuss lo nombró jefe en Gran Bretaña y el mundo anglosajón. La Ordo Templi Orientis administraba una Academia Masónica y tenía permiso de las logias de Rito Mizraim, del Rito Escocés, y del Rito del Gran Oriente, para impartir lecciones y misas masónicas. La Ordo Templi Orientis era una rama oficial de la Masonería.

Tras la muerte del judío Reuss, Crowley lo sucedió como cabeza externa de la Ordo Templi Orientis y poco a poco la reformó hasta fusionarla con la Thelema. Crowley simplificó los ritos masónicos (los consideraba anquilosados y aburridos), tradujo la liturgia del latín al inglés, y creó una misa gnóstica, la cual se oficializó.

Crowley y sus seguidores estaban opuestos a que la Masonería no admitiera mujeres, y por ende, abrieron la Ordo Templi Orientis a las mujeres. Ya existía una rama femenina masónica: la Orden de la Estrella de Oriente. Pero fue después de estas reformas que la masonería mixta se fundó.

Luego la Ordo Templi Orientis se separó “visiblemente” de la Masonería, aunque conservó los derechos de ciertos rituales y se mantuvo ligada a la judería. Dos discípulos de Crowley destacan por su aporte a las religiones del sistema: Gerald Gardner y el judío L. Ronald Hubbard.

Hubbard conoció a Aleister Crowley por medio del discípulo de Crowley llamado Jack Parson, un judío estadounidense como Hubbard, quien era uno de los más importantes científicos de la NASA (hasta hay un cráter lunar con su nombre en honor a su servicio). Existen muchas cartas de Parson enviadas a Crowley hablando maravillas de su nuevo amigo Ron Hubbard en 1945. El mismo Crowley le respondió animado.

Aunque no hay evidencias de que Hubbard y Crowley se conocieran en persona, el propio L. Ronald Hubbard, en una lectura sobre la Cienciología en 1952, aseguró que Crowley era un gran amigo suyo.

Eventualmente Hubbard fundaría la Iglesia de Cienciología, que hoy cuenta con unos 600.000 seguidores y unos siete millones de personas que han usado sus métodos terapéuticos. Por su parte, el masón Gardner haría pública la práctica de la Wicca en 1951. Muchos aseguran que los rituales wiccanos son derivados de los masónicos, pero en una versión simplificada y más sencilla.

Entre las semejanzas resaltemos que tanto la Wicca como la Masonería se refieren a sus prácticas como Craft. Ambas usan símbolos fálicos, y ambas usan una serie de elementos simbólicos y arquetípicos. Y aunque los Covens reformados por Raymond Buckland son más democráticos y abiertos, los covens ortodoxos siguen teniendo un sistema jerárquico de grados iniciáticos estricto y análogo al de las logias masónicas.

La religión une a los pueblos. Es por eso que la sucia podredumbre masónica y la contaminación patógena judía que plaga al neopaganismo, del cual la repugnante Wicca es la mayor y más radical expresión, es un esfuerzo del sistema sionista judeo-masónico por amoldar la religiosidad y convertirla en supersticiones a su conveniencia, evitando así toda confrontación religiosa anti-sistema.

Iota Unum

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