Las estadísticas son irrefutables. En todo el mundo de cada 10 asesinatos sabemos que: 7 son cometidos por hombres contra hombres, 2 son cometidos por hombres contra mujeres, y solo existe una mujer homicida entre 10 hombres.

Las mujeres que matan a otras mujeres casi no existen para este tipo de estudios ya que solo conforman alrededor del 2% de los criminales. Y entonces podemos concluir que los únicos que matan mujeres son los hombres.

La justificación para este tipo de actos es que los hombres poseen mayor cantidad de testosterona, y por lo tanto tienden a ser más agresivos. Esta hormona es responsable de los rasgos masculinos como una contextura más fuerte.

Resulta evidente que si un hombre promedio se enfrenta físicamente a una mujer normal, el resultado será adverso a la mujer. Es por ello que la violencia física de hombres contra mujeres es más evidente.

En realidad no existen estadísticas claras al respecto (porque al sistema dominante no le importa), pero los intentos de maltrato físico de mujeres contra hombres son iguales o mayores. Aunque a los varones les dé vergüenza admitirlo.

Es por ello que muchas mujeres conflictivas (muy pocas felizmente), en su incapacidad de golpear físicamente al hombre, se comportan de manera infantil manipulando emocionalmente a su pareja como lo haría un niño con pataleta.

Para lograr sus objetivos estas mujeres desequilibradas tratan de forma degradante al hombre mediante críticas y calumnias que provocan malestar y preocupación al compañero de sexo masculino.

Y si eso no funciona amenazan con hacerle daño a él, a su familia, llevarse a sus hijos o incluso matar a sus mascotas. En los casos más extremos es así como la mujer controla la vida, dinero y decisiones del hombre.

Pero nada de esto es tratado de forma abierta y clara. Y la ideología de género, donde la mujer siempre es presentada como víctima de abuso por parte del varón, es la que va ganando como forma de manipulación social.

Los hombres de sexo masculino de etnias indígenas, de raza negra, amarilla, exótica o mestiza, por lo menos tienen derecho a sentirse orgullosos de su herencia cultural. Pero el hombre blanco es para algunos el demonio personificado.

Y entonces nos hacemos esta pregunta ¿Por qué solo los hombres heterosexuales de raza blanca deben ser demonizados? Y la respuesta es sencilla. Porque somos el mayor y mas grande enemigo del expansionismo judío.

Porque son los judíos los que promueven estas ideologías de género para debilitar y por último destruir nuestra raza… bien saben ellos que el único real responsable del desarrollo de la humanidad es el hombre blanco.

Fuentes: Bureau of Justice Statistics / Australian Bureau of Statistics / Statistics Canada / Office for National Statistics

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