El racismo científico, también conocido como racialismo, es la doctrina que afirma que las razas son un hecho real que puede ser confirmado en la naturaleza y para demostrarlo recurre a investigaciones empíricas.

El racialismo se limita a investigar metódicamente y a profundidad las diferencias físicas y psicológicas entre grandes grupos humanos. Además el racismo científico suele abstenerse de dar opiniones de valor al respecto.

El aspecto físico que diferencia a unas razas de otras no se limita al color de la piel, ya que la principal característica que nos permite distinguir entre los tres grandes subgrupos raciales son las facciones faciales y no la piel.

La nariz y labios anchos son propios de los negros; los ojos con pliegue mongólico y nariz achatada corresponden a los amarillos, y la nariz aguda con ojos de forma elíptica y labios delgados pertenecen a los blancos.

Los mestizos de blancos con otra raza pueden con suerte mantener sus rasgos hasta la primera o segunda generación. Luego los caracteres predominantes en la mezcla, ya sean blancos, negros o amarillos, se harán más visibles.

El racialismo también ha demostrado que los aspectos físicos están estrechamente ligados a elementos psicológicos. Es por su genética que los negros son impulsivos y los amarillos cobardes, en tanto que el honor caracteriza al blanco.

Esto se puede comprobar en extensas investigaciones que continúan verificándose hasta nuestros días. Los negros tienen mayor tendencia al crimen, los amarillos al pensamiento lógico y los blancos hacia la empatía.

También se ha podido comprobar la diferencia racial en relación al olor corporal, la resistencia al alcohol y otras drogas, la duración del embarazo, la resistencia a la altura, y muchas otras características bien determinadas.

Existen las razas y son diferentes, ni un ciego podría negarlo. Aunque también existen las diferencias entre los individuos de una misma raza. Siendo unos mejores que otros al ser más útiles y necesarios para su comunidad.

Negar la existencia de las razas es como negar la existencia del sol, del agua, o de la electricidad. La raza no es más ni menos que cualquier otro dato científico, y como tal debe ser tratado. No nos dejemos engañar.

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