Últimamente se ha comenzado a tildar al sionismo de nazi, pero dicha comparación es injusta. Se dice que los judíos someten a los palestinos como los alemanes los sometieron a ellos. Se dice que los sionistas desean exterminar a los demás grupos étnicos que habitan las tierras del cercano oriente para convertirse en amos y dueños de un país solo para su raza.

Nada más lejos de la realidad. Los judíos no son una raza y por lo tanto no pueden buscar la pureza racial, los judíos son un grupo social unido por lazos culturales entre los que se puede incluir un primitivo culto llamado judaísmo. Además, el término “nazi” es un vocablo judío inventado para denigrar todo lo relacionado con el Nacional Socialismo alemán.

Dicho esto, podemos comparar sin velos ni censuras lo que representa actualmente el sionismo y lo que significo el Nacional Socialismo de Adolf Hitler. Porque para el sionismo el objetivo final es la dominación mundial judía como lo mandan sus escrituras. El Nacional Socialismo por el contario anhelaba una patria libre para cada nación sobre la tierra.

El sionismo busca eliminar a todas las razas mediante el mestizaje, para así poder ser ellos el único grupo supuestamente puro que gracias a su aparente uniformidad pueda someter a los demás hombres sin tradición, cultura, ni identidad. El Nacional Socialismo buscaba preservar la diversidad genética, y social de todos los pueblos manteniendo su independencia.

La comparación más evidente entre el sionismo y el Nacional Socialismo es que los imaginarios “nazis” habrían asesinado a seis millones de judíos acusados de contaminar la pureza racial Aria. De igual manera los hebreos están aniquilado hoy a muchos más millones de palestinos porque ellos con su sola presencia contaminan las sagradas tierras de Israel.

Sin embargo está más que probado con sobradas evidencias que el susodicho holocausto judío no es más que un invento de mentes enfermizas, las cuales proyectan sobre los alemanes sus más pérfidas y sanguinarias alucinaciones, producto de una malformada psicología, con el único afán de de justificar su maldad y avaricia presentándose como víctimas.

Porque los judíos han ganado mucho con este cuento del holocausto. Han obtenido sin oposición el territorio de los palestinos, y además han logrado que los alemanes sigan pagando indemnizaciones ad infinitum por un crimen que jamás cometieron. El holocausto judío a manos de los malvados “nazis” es una completa mentira.

Pero el holocausto palestino sí que es real. Las muertes principalmente de mujeres y niños a manos de los soldados israelíes es un hecho comprobado. El asesinato de enfermos y heridos en bombardeos dirigidos por judíos contra hospitales y colegios en la Franja de Gaza es evidente. El uso de palestinos como escudos humanos para los israelitas es obvio.

Al ver tanta masacre y brutalidad lo que debiéramos hacer es comparar a los sionistas con sus hermanos judíos conocidos como comunistas. Ya que las masacres perpetradas por la izquierda roja son las únicas que se asemejan a la carnicería sionista en Palestina. Y es que tal semejanza ocurre porque tanto el sionismo como el comunismo son inventos judaicos.

Comparar el sionismo con el Nacional Socialismo responde a una estrategia judía para controlar la disidencia ya que tanto derecha como izquierda están en sus manos. Si cualquiera descubre entonces que el sionismo es inhumano y perverso solo podrá alinearse con la izquierda, ya que creerá que aquel despiadado sionismo de extrema derecha es igual al Nacional Socialismo.

En realidad el Nacional Socialismo es la única sana opción. Hitler se opuso al sionismo desde muy joven y por ello quiso enviar a Madagascar y no a Palestina a todos aquellos judíos que fuesen perjudiciales a la nación alemana. Sin embargo hoy es difamado sin tener en cuenta su férrea convicción por ayudar a construir un mundo mejor sin usura ni maldad.

Fuente: Bandera en Alto

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