Todos sabemos que la raza es más que el color de la piel. En términos fisonómicos se toma en cuenta también la forma de la nariz o el tipo de cabello. En términos generales la raza está determinada por las características hereditarias y genéticamente transferibles que la diferencian de otros subgrupos de la especie humana.

Las razas existen en casi todas las formas de vida sobre la tierra, y el ser humano no es la excepción. Sin embargo, en un absurdo intento por ser políticamente correctos, a partir de la década de 1950 se promovió el uso de la palabra etnia en lugar de raza, y se comenzó a imponer la negación de la existencia de razas humanas.

Además, dentro de las características genéticas que diferencian a las distintas razas, se incluyen también rasgos psicológicos y conductuales. Es decir que no solo recibimos de nuestra raza el color de la piel, la forma de la nariz o el tipo de cabello. También heredamos la inteligencia, la responsabilidad y el nivel de impulsividad.

Incluso dentro de una misma raza, a pesar de mantener cierta uniformidad, existen distintos tonos de piel dependiendo de factores tan variados como el tipo de alimentación, la cantidad de exposición al sol, el clima, e incluso los elementos químicos del aire que respiramos, el agua que bebemos y la tierra que pisamos.

Las razas existen aunque no se definan solamente por el color de su piel. Sin embargo, incluso históricamente, las razas conocidas como negra, amarilla y blanca han sido así nombradas por la tonalidad de su epidermis. Por lo que si bien el color no es determinante si es muy importante al momento de definir una raza.

Pasemos pues a ver cómo es que la piel toma sus distintos colores característicos. Y en primer lugar debemos entender que en la capa más exterior de nuestra piel, conocida como epidermis, existen unas células llamadas melanocitos, las cuales están encargadas de crear un tinte de color marrón oscuro llamado melanina.

La cantidad de melanina formada en estas células depende directamente de la codificación genética del ADN. Para entenderlo debemos comprender primero que un gen es un grupo de moléculas encargadas de generar productos químicos necesarios para la vida. Dependiendo del tipo de célula se activan distintos genes.

Los genes forman parte de grandes cadenas de moléculas entrelazadas conocidas como cromosomas. El ser humano posee 46 cromosomas (23 pares), siendo que cada cromosoma contiene a su vez cientos de genes. Para las mismas características existen dos cromosomas diferentes, uno del padre y otro de la madre.

Por lo tanto existen también dos genes diferentes, uno del padre y otro de la madre, encargados de hacer lo mismo. El código genético completo, que incluye tanto los genes de la madre como del padre, se llama genotipo. En tanto que la manifestación real y física de las características de un individuo se llama fenotipo.

Existen distintos tipos de genes. Dominantes son aquellos que anulan completamente a su par. Ejemplo de ello son los ojos oscuros, ya que basta con la existencia de uno de los genes que los producen, sin importar si su par encargado de lo mismo produce ojos claros u oscuros, para que el fenotipo sea de ojos oscuros.

Recesivos son aquellos genes que sólo pueden manifestarse si ambos pares son iguales. Los ojos claros son poco comunes ya que, para que el fenotipo los posea, tanto el cromosoma aportado por el padre como el aportado por la madre deben producir ojos claros. Los genes recesivos se ocultan del fenotipo ante el gen dominante.

Pero también existen los llamados genes codominantes, donde ambos genes se manifiestan de manera similar. Es decir que el producto físico real será una combinación de ambos. Los genes encargados del color de la piel son todos codominantes. Por lo que la tonalidad de la epidermis es el resultado de una mezcla proporcional.

Para complicarlo un poco se han descubierto distintos pares de genes encargados de la pigmentación de la piel. No solo existe un gen para el blanco y otro para el negro, como en el caso de los ojos. Si no que se han descubierto por lo menos tres pares de genes que afectan el color de la piel, y se sospecha de algunos más.

La piel del hijo de padres con distinto color puede ser muy variado. Si por decir, la madre es blanca y el padre un mulato oscuro, el padre podría aportar un gen negro y dos claros y la madre aportaría genes solo blancos, entonces el hijo se vería blanco, pero si el padre aporta tres genes negros el hijo seria mulato como él.

Pero dado que los genes encargados de la producción de melanina en los melanocitos son siempre codominantes, los hijos (de padres con distintos o similares tonos de piel), no podrán tener jamás una pigmentación más clara que su progenitor más claro ni más oscura que su progenitor más oscuro. A menos que sufran de albinismo.

El albinismo es una grave enfermedad en la que, por errores al momento de la división celular durante la gestación, los pedazos de ADN correspondientes a la pigmentación no pueden duplicarse adecuadamente, por lo que la cadena genética se ve dañada. El albino sufre siempre serios problemas de salud relacionados con la exposición al sol.

Y es que el sol es también un factor importante en el color de piel ya que sus radiaciones ultravioletas estimulan la producción de melanina en las células de la epidermis. Cuando cualquier piel sana, sea blanca, mezclada o negra, es expuesta al sol, su color inevitablemente comenzará a cambiar y a volverse más oscuro.

Cuando una persona se ve expuesta al sol por un corto periodo de tiempo, durante algunos días su piel se verá de un tono más oscuro que el normal, y retornará a su color natural después de poco. Pero si la piel es expuesta al sol por prolongados periodos de tiempo (generalmente varios años), su tonalidad más clara ya no regresará.

Caso particular son los asiáticos, quienes por motivos estéticos (y no raciales) gustan de la piel muy blanca que les asemeja a las castas nobles de hace siglos, las cuales no salían de sus palacios y dejaban que los trabajos realizados bajo el sol los realizara la plebe. Las cirugías de blanqueamiento con laser son muy solicitadas en Asia.

Pero es que la gente de raza amarilla tiene una piel bastante diferente a la blanca o negra. Y su tono cetrino no es lo único que los distingue. Está científicamente probado que un asiático puede broncearse mucho más rápido que un europeo, y además es probable que una corta exposición al sol pueda dejarlo oscuro de por vida.

Si bien esto es una ventaja genética ya que los asiáticos son menos propensos a sufrir cáncer de piel, también es una maldición para las mujeres amarillas que proyectan su ideal de belleza en la cara blanca como la nieve de las geishas. Es por eso que muchas de ellas cargan siempre sombrillas y largos atuendos aun bajo el abrazador sol.

Otro dato curioso sobre los asiáticos, y en general sobre los grupos que no son blancos, es la existencia de la Mancha Mongólica o Melanocitosis Dérmica Congénita que no es más que una coloración verdosa azulada en la espalda y nalgas del recién nacido. Este exceso aberrante de melanina es muy poco común en la raza blanca.

Teniendo en cuenta todos estos datos nos resulta difícil de creer que aun en nuestros días se sigan aceptando mitos arcaicos como la llamada regresión o atavismo. Y es que hace algunos años se hizo muy famosa la historia de la sudafricana Sandra Laing, que supuestamente nació en 1955 siendo negra pero hija de dos padres blancos.

Como ya hemos explicado, es imposible que el hijo sea más claro que el más claro de sus padres ni más oscuro que el más oscuro. Sin embargo el caso de Sandra, donde seguramente la madre cometió adulterio, ha sido promocionado por el cine y los medios judíos y antiblancos para promover su agenda multirracial y mestiza.

Podemos concluir, de acuerdo al color de sus pieles, que hindúes, esquimales, árabes, judíos o amerindios son todos ellos grupos mesclados y mestizos. Y que negros, amarillos y blancos son grupos más puros. Preservemos entonces estas cualidades, ya que el color de piel se halla ligado a una cosmovisión particular que cada raza tiene del universo.

Fuentes: Office For Institutional Equity And Diversity / Medscape / Wikipedia / Viva Woman / The Multiracial Activist

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