Mucho escriben y publican los judíos sobre la falsedad de los llamados Protocolos de los Sabios de Sion. Afirman ellos que jamás existió una reunión secreta de la secta hebrea con el objetivo de delinear sus planes para la dominación mundial. Evitando así que fijemos nuestra atención en el contenido mismo.

En el texto que conocemos se vislumbran algunos aspectos fundamentales que detallan las maniobras del judaísmo para lograr el control sobre los demás pueblos de la tierra. Ya que según sus absurdas mitologías son ellos, escogidos por su propio dios tribal, los únicos capaces de dirigir al resto de la humanidad.

Lamentablemente, a pesar de lo ridículo que pueda parecer, los judíos han venido escalando desde hace siglos en las cadenas de poder. Se han infiltrado, chantajeado, asesinado y sobornado a quien vieron por conveniente. Y hoy gozan de extremos poderes por culpa de la benevolencia y pasividad de todos nosotros.

En los protocolos se nota claramente que para ellos el fin justifica los medios, y para poder obtener el control total aplican la hipocresía y el terror para así conseguir el consenso y la aceptación unánime de las masas aborregadas que se postran a sus pies. Todo representado de manera histriónica y exagerada.

Actúan de manera hipócrita al mostrarse como defensores de la humanidad y sus derechos. Dicen luchar por la libertad, la igualdad y la fraternidad. Dicen que cualquier persona puede y debe hacer cualquier cosa porque nadie es mejor ni peor que nadie para juzgar. Y claro que saben ellos que estas son mentiras.

Los tontos caen pero los que resisten deben ser amedrentados. Si alguien piensa siquiera en oponerse a su régimen mundial debe ser tratado con la mayor brutalidad posible. Debe ser torturado, desollado vivo y colgado del poste más alto para que los demás puedan verlo. La violencia no es gratuita sino para demostrar poder.

Como cada cual tiene su propia visión del mundo, y afirman ellos (sólo frente a las masas) que todas las visiones son válidas y deben ser respetadas y practicadas, tenemos entonces miles si no millones de puntos de vista diferentes, todos validos y todos enfrentados. Porque la unión hace la fuerza los judíos nos dividen para vencer.

A partir del desorden creado por el enfrentamiento de facciones se presentan ellos como salvadores. Lo hicieron en la revolución francesa, en la revolución rusa y en las miles de revoluciones de todas las formas y colores. Vienen como salvadores que pondrán orden ante tanto caos que ellos mismos han provocado.

Y así, poco a poco, van construyendo los cimientos de su nuevo orden mundial, donde ellos serán los amos absolutos de todo lo que conocemos y amamos, incluso de nuestra propia consciencia. Utilizando los medios militares, económicos y publicitarios a su alcance se hallan a poco de lograr su nefasto objetivo final.

Es tiempo de ponernos en pie y defendernos. Nuestra felicidad y tranquilidad depende de ello. Muchos nos enfrentamos a su enfermiza ambición de poder con mensajes como este que los desnuda y muestra sus debilidades. Pero es momento ya de luchar contra estos enfermos mentales. Como antaño, alza tu espada y ataca al invasor.

Fuente: Delirious Heterotopias

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