En Isaías 60:10 de la biblia judeocristiana se puede leer textualmente que su Dios le dice al pueblo hebreo que “los hijos de los extranjeros edificarán tus muros y sus reyes te servirán”. Y continua en Isaías 60:12 afirmando que “la gente o el reino que no te sirviere perecerá y del todo serán asolados”.

Desde su más remota gestación el judaísmo reclama un ilusorio derecho a dominar sobre las demás naciones. Y esa pérfida idea ha impregnado de manera tan fuerte toda la cultura hebrea que luego de siglos y milenios de haberlo intentado, hoy los judíos están alcanzando un peligroso control de la humanidad.

Haciendo uso de la estafa, el chantaje, la amenaza, la especulación, la usura, el sexo, el alcohol, las drogas y otras adicciones; los judíos han logrado obtener un poder casi absoluto. Pero lo que nos espera es aun peor de lo que sus retorcidas mentes nos han hecho tragar hasta ahora. Lo que se viene es nuestra propia extinción.

No seremos nunca más lo que aun hasta ahora hemos podido ser. Todo lo que amamos y respetamos será destruido por la dictadura sionista universal. Su estrategia está siendo aplicada en este mismo momento. Ellos desean eliminar la riqueza de nuestras diferencias y cualidades particulares.

Pronto vamos a convertirnos en una masa amorfa y gris que solo sirve a sus intereses. Debemos perder todo tipo de identidad racial, nacional, religiosa y sexual; para así estar dispuestos a aceptarlos como salvadores, permitiendo que nos impongan sus intereses ya que no tenemos de donde más agarrarnos.

Su nuevo orden mundial intenta poner de cabeza lo que es natural y tradicional. Su engañoso eslogan es la igualdad. El tullido es igual al sano, el negro es igual al blanco, el hombre es igual a la mujer, el niño es igual al viejo, ser animal es lo mismo que ser humano. Y ser una máquina o una roca es como ser Dios.

¿Y por qué tanta mezcla? ¿Por qué tanto énfasis en la igualdad? Porque todas las abejas de la colmena son iguales. Y las hormigas en el hormiguero solo obedecen los dictámenes de la reina madre, que es la única diferente. Primero nos convertirán en esclavos luego ellos se harán a si mismos seres inmortales.

Lo normal es que una raza solo se reproduzca dentro de su propia raza, natural es que a un hombre le guste una mujer. Pero si confundimos a la gente tenderemos negros procreando con blancas, lesbianas teniendo hijos clonados, pedófilos fornicando con niños, y animales mezclándose con humanos.

Todo es aceptable bajo esa insana lógica de falsa igualdad. Pero justicia es darle a cada uno lo que le corresponde, y no darles a todos lo mismo sin importar nada más. El paso final del nuevo orden judío, que trastoca e invierte todo lo bueno y saludable, es mezclar objetos cibernéticos con organismos biológicos.

Siendo así que en este nuevo orden mundial, mientras las élites malditas utilizan la tecnología para mejorar sus cualidades físicas y mentales, al mismo tiempo convierten a la masa en una mezcla mediocre de todo lo que existe para transformarnos en autómatas mecánicos. Y el tonto esclavo piensa que lucha por la igualdad.

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