Se ha difundido la errónea idea de una élite judía que domina, manipula y engaña al resto de la humanidad. Se ha dicho falsamente que aquel selecto grupo de hebreos oculta sus intenciones incluso a los pobres miembros de la comunidad judía que no comparten sus nefastas intenciones sionistas y de control universal.

Pero el concepto de un grupo iluminado que da la espalda al resto de hebreos es una farsa ideada para confundir la mente del gentil. Desde las escrituras judías pre-cristianas del Tanaj, pasando por las elucubraciones del Talmud, hasta llegar a las divagaciones cabalísticas del Medioevo. Toda la judiada busca lo mismo.

Los judíos no son un grupo férreamente cohesionado, aunque quisieran serlo. La intrínseca maldad de su cultura los lleva a traicionar a sus propios hermanos a los que engañan, chantajean y asesinan como si de cualquier pagano se tratase, contraviniendo las órdenes de sus rabinos que los instan a cooperar entre sí.

Y ese es el detalle. Todos ellos por más alejados que se encuentren del ritualismo religioso, pertenecen siempre al entorno cultural judaico que a su vez se aísla y rechaza lo externo. Cualquier judío en China, Alemania, Canadá o Sudáfrica formará parte del gueto judío desde su nacimiento hasta su muerte sin excepción

Dado que los judíos no intentan siquiera integrarse a la sociedad que los acoge, responden y obedecen únicamente a otros judíos. Su lealtad podrá ser plena o mediocre pero no tienen nada más de donde agarrarse. Espejo de la simple estructura de su organizacion es la masonería. Creada por ellos y para ellos.

Los nuevos francmasones nunca saben nada y como novicios pueden continuar el resto de sus días. Siendo útiles como disidencia controlada, incluso sin saberlo, escriben libros y presentan discursos contrarios a uno u otro objetivo de las camarillas más elevadas. Pero al final son incapaces de señalar a la masonería como tal.

De igual manera sucede con los judíos, algunos serán anti-sionistas, otros serán conservadores, y unos pocos negarán el supuesto holocausto, pero al final dirán siempre que es solo un minúsculo grupo de hebreos los que invaden Palestina, promueven el marxismo cultural y se aprovechan de la falsa Shoá. Los demás son buenos.

Nada más falso. Ningún judío es bueno así como ningún negro es blanco. Para que un judío sea bueno debe primero condenar a la judiada en su totalidad, pero eso es casi imposible. Antes será torturado y asesinado y si a pesar de todo sigue con vida será porque responde a intereses ocultos. Si naces judío has sido maldecido.

Cualquier judío, reniegue o no de su cultura, tiene padres, abuelos, hermanos y amigos judíos. Ha sido criado con los egoístas y sanguinarios valores judíos. Y como muchos grupos mestizos y no-blancos, está inconscientemente programado para odiar al hombre blanco. Por lo tanto al judío solo le queda seguir siendo judío.

Muchos judíos son también blancos, así como los hay negros, amarillos y principalmente mestizos. Hitler reconoció a uno que otro judío blanco que era fiel a su raza Aria. Pero permítanme dudar de la sinceridad de los susodichos judíos conversos. Ya le demostraron a la corona de Aragón y Castilla que los marranos judaizantes existen.

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