Solo existen cuatro causas para la homosexualidad, y como veremos en todos los casos promover la indefinición sexual es antiético e inmoral. Estas cuatro causas del homosexualismo son la fisiológica, la psicológica, la monetaria y la gregaria. Y permitir su indulgencia es insano y perverso.

La primera causa y la menos frecuente es la causa fisiológica, es decir que por un anormal funcionamiento del organismo las células no reciben la suficiente cantidad de hormonas que permiten que un hombre sea hombre y que una mujer sea mujer. Esto es una enfermedad como la gripe o el cáncer y como tal debe ser tratada.

Luego tenemos la causa psicológica producto de una crisis de identidad, donde la persona, descontenta con su verdadera naturaleza, pretende encarnar algo que no es y que observa como admirable. Como en el primer caso esta forma de homosexualismo también debe ser tratada al ser una dolencia curable.

Una razón por la que algunos se vuelven homosexuales es la búsqueda de dinero fácil, ya sea aparentando ser marica para conseguir un trabajo (generalmente en el medio del espectáculo), o literalmente vendiendo su cuerpo con el fin de mantener relaciones. En este caso la persona se degrada a si misma viviendo una mentira.

Por último tenemos la causa gregaria, donde cualquier imbécil se hace o dice ser homosexual solo porque todos lo hacen, porque está de moda, y porque así se siente observado y admirado. Esta es la razón más estúpida de todas y lamentablemente es también la más común. Es como saltar al abismo porque todos lo hacen.

Conocemos ahora las causas inmorales (monetaria y gregaria) y antiéticas (fisiológica y psicológica) para promover el homosexualismo. Por lo que, si el homosexualismo es producto de una enfermedad debe ser curado, y si es producto de una insana búsqueda de riqueza y fama debe entonces ser evitado.

Las dos consecuencias más importantes de la indefinición sexual son claras. Primero la destrucción de la familia y segundo el control de la natalidad. Para permitir que un reducido grupo de individuos con absoluto poder pueda someternos y dominarnos debemos pasar primero por la implementación del humano transgénero.

La destrucción de la familia se produce cuando el hombre femenino no protege a su mujer, la mujer masculina no cuida a sus hijos, y los niños desatendidos quedan a cargo terceros. Esto permite que las nuevas generaciones sean adoctrinadas de acuerdo a los intereses de aquellos que controlen las políticas educativas.

Además, el control artificial de la natalidad es necesario ya que la reproducción natural entre individuos del mismo sexo es imposible. Las parejas anormales que deseen hijos propios deben acudir a laboratorios de fecundación asistida manejados por accionistas que pueden decidir qué hacer y qué no hacer con los futuros seres humanos.

Debemos tener en cuenta que los dueños del capital, al controlar la cantidad de nacimientos, pueden también reducir la natalidad para producir solo el mínimo necesario de esclavos que de ser muchos podrían rebelarse, en tanto que al ser pocos pueden ser dominados y manipulados con mayor facilidad.

También es de notar que la reproducción asistida es realizada por simples asalariados, dependientes de intereses ocultos, que podrían estar implementando una serie de modificaciones biológicas, las cuales serán presentadas como avances médicos aunque en la realidad produzcan seres transhumanos dóciles, fuertes, o lo que sea.

Ahora, conociendo los objetivos de las élites de psicópatas que nos gobiernan con su dinero, sus bancos, sus medios de desinformación, su música, sus películas, sus políticos y sus universidades; debemos preguntarnos si realmente estamos dispuestos a apoyar la falsa bandera de la imaginaria libertad sexual.

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