Poco se sabe de la influencia judía en la logia jesuita, así que intentaré explicarlo brevemente. Para empezar hay que decir que la Societas Iesu, cuyos miembros son conocidos como jesuitas, es una orden religiosa católica fundada por Ignacio de Loyola en 1534, la cual es comúnmente acusada de conspiraciones contra la humanidad.

En realidad Ignacio de Loyola, fundador de la orden, era de origen judío, como también lo eran Diego Laínez Gómez de León, compañero fundador y sucesor de Loyola. También fueron marranos judeoconversos Alfonso Nicolás Pérez de Bobadilla y Simão Rodrigues de Azevedo, ambos fundadores con Loyola de la compañía de Jesús.

Alfonso Salmerón, su primer seguidor, también era judío, así como judío era Juan Alfonso de Polanco, también uno de los primeros jesuitas y secretario personal de Loyola. Y es que en el siglo XVI los judíos eran severamente perseguidos y rechazados en España, por lo que decidieron organizarse e infiltrar la antisemita iglesia católica.

Pero sus planes no resultaron tan efectivos, y la verdadera toma de control sobre el catolicismo por parte de la judería y su marxismo cultural se dio recién a partir del Concilio Vaticano Segundo convocado en 1962 y clausurado en 1965. Donde el progresismo masónico decadente impulsado por los hebreos fue aceptado por la Curia Romana.

Los jesuitas ya nada tuvieron que ver con esto. Su labor fracasó o tuvo un escaso éxito en los siglos previos, y la orden de Loyola tuvo que replegarse en la estulticia de su fracaso. Hoy algunos fundamentalistas protestantes, instigados y pagados por judíos, señalan a los jesuitas como agentes del nuevo orden mundial sionista solo para desviar la atención.

Y aunque el señor Jorge Mario Bergoglio, que por casualidad es también jesuita, fue electo Papa de la Iglesia Católica el 13 de marzo de 2013 y desde entonces decidió promover la inmoralidad y el pensamiento políticamente correcto, también existen valientes jesuitas que denuncian los horrores de la judiada talmúdica internacional.

Los jesuitas hoy no controlan los medios o la Reserva Federal de los americanos, tampoco ostentan altos cargos en los gobiernos de distintas naciones, no instigaron las dos guerras mundiales ni inventaron el comunismo, no dominan la industria pornográfica ni el tráfico de drogas, ni te condenan por ser anticatólico como somos condenados por ser antisemitas.

Los jesuitas fueron un invento fallido de los cabalistas para destruir la raza blanca por medio de la religión. Sin embargo, a pesar de su fracaso, y sin nada mejor que hacer, luego de varios siglos de persistentes ataques contra la mortal Aria (que no cristiana) han logrado dominarnos. Pero NO nos rendiremos. Es hora de rechazar el judeocristianismo y retomar nuestros antiguos valores.

Fuente: Luis T.

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