Sabemos por periódicos, revistas y demás publicaciones de la época, que el líder alemán era todo un imán para las mujeres, y que aprovechando principalmente el sólido apoyo de la población femenina es que logró llegar al poder. Lo que no es cierto es que, utilizando un poder de atracción casi hipnótico, mezclado con una serie de depravados deseos sexuales, haya logrado sojuzgar brutalmente a las mujeres que quiso.

Se ha especulado que Hitler fue amate de Magda Goebbels, esposa de Paul Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del Reich. O que Emmy Göring, esposa del Mariscal Hermann Göring, estuvo interesada en el Führer. También se dijo que Adolf mantuvo amoríos con la baronesa germana Sigrid von Laffert, en este caso el rumor fue propagado por Galeazzo Ciano, yerno de Benito Mussolini, quien solo supuso la existencia de un aparente romance.

La prensa judía mucho habló de Hitler y sus supuestos amoríos. Lo relacionaron con con la actriz rusa Olga Chekhova; con Winifred Wagner, nuera de Richard Wagner; con Leni Riefenstahl, fotógrafa y cineasta del Reich; con Erna Hanfstaengl, hermana del periodista y desertor Ernst Hanfstaengl; o con la comunista Martha Dodd, hija del embajador americano en Alemania. Sin embargo nunca se muestra nada que acredite estos chismes.

Incluso se dijo que Renate Müller, una actriz alemana que cayó por la ventana de un hospital al sufrir un ataque de epilepsia, se habría suicidado lanzándose al vacío porque los gendarmes de Hitler la estaban persiguiendo para entregarla al Führer. Sin embargo, la pérdida del conocimiento y los temblores violentos son característicos de la enfermedad que Renate padecía. Nada que ver con Hitler ni con imaginarios romances.

También se hablo de una tal Greta Schmidt quien habría sido una enfermera que aparentemente atendió a Hitler en algún momento. Se dice en ciertos textos que ella habría mantenido un amorío secreto con Adolf, lo cual naturalmente habría provocado la ira de su marido. Según esta fantasiosa historia la señora Greta fue asesinada por su cónyuge cuando se descubrió que ella le era infiel. Absolutamente nada de esto ha sido probado.

En 1926 Adolf Hitler, con 37 años, conoce a Maria Josepha Reiter de 17. Mitzi, como cariñosamente le llamaban. Pero Hitler no se siente atraído por ella y todo termina allí. El mismo año de 1926 Mitzi intenta suicidarse sin éxito. La muerte por cáncer de su madre habría provocado el comportamiento de la joven. Aunque los especuladores, como siempre, intentan vanamente ligar el suceso con Hitler. Maria Reiter murió en Munich a los 82 años.

Otro suceso artificialmente ligado a Hitler es el suicidio de Inga Ley, esposa de Robert Ley, máximo dirigente del Frente de Trabajo Alemán desde 1933. La señora Ley fue una actriz y escritora que padecía cuadros clínicos de depresión, por lo que terminó quitándose la vida en 1942. Tras lo cual, nuevamente, los buitres judíos vomitaron en sus medios que la causa sería una inexistente atracción obsesiva de Hitler hacia la señora Inga Ley.

Tal vez el caso más sonado sea el de la sobrina de Hitler, la señorita Angela Maria Raubal, conocida coloquialmente como Geli, cuya madre, la hermana mayor de Hitler, ayudaba con las labores domésticas en la casa del Führer. Se supone que Hitler, enamorado de su joven sobrina, la encerró impidiéndole todo contacto con el exterior, por lo que la desesperada joven de 23 años terminó quitándose la vida en 1931.

Pero la muerte de Geli no tuvo que ver con Hitler, como lo confirmó su hermano Leo Rudolf Raubal en una entrevista concedida al historiador Werner Maser en 1967, donde dijo que Hitler era absolutamente inocente. Se llegó a indicar también que Geli se suicidó porque fue descubierto por Hitler su romance con su chofer el señor Emil Maurice, pero paradójicamente Emil siguió siendo protegido por Hitler aun tras la muerte de Raubal.

Emil Maurice, a pesar de ser catalogado como alemán puro por las leyes de Nuremberg de 1935, no podía pertenecer a las SS de Himmler donde se exigía que todos los ancestros fuesen germanos a partir de 1750. Un ancestro de Maurice era el judío Charles Maurice Schwartzenberger, fundador del Teatro Thalia de Hamburgo en 1843, por lo que sin la anuencia de Hitler no habría podido continuar con su delicado cargo de confianza.

Al parecer Maurice no tuvo que ver con el suicidio de Raubal. La joven sobrina de Hitler tampoco quedó embarazada ni de su tío ni de nadie más, como algunos especuladores quieren hacernos creer. En realidad Geli, según su carta de despedida, deseaba casarse con un violinista de Linz en Viena. Pero, como su propia madre lo dijo ante los investigadores aliados tras la guerra, ella misma se lo impidió, decisión que fue secundada por Hitler.

Unity Valkyrie Freeman-Mitford era una joven de 20 años cuando conoció al líder alemán en 1934. Unity, que pertenecía a una aristocrática familia británica, era hermana de Diana Mitford, esposa del líder político inglés Oswald Mosley, fundador de la Unión Británica de Fascistas. Tanto Diana como Oswald eran cercanos amigos y admiradores de Hitler y Mussolini. Tanto así que celebraron su boda en 1936 en la casa de Joseph Goebbels.

Unity llegó a Alemania en 1934 decidida a quedarse allí para apoyar al Führer. Durante los años de paz ella albergaba el más sentido deseo de que Inglaterra abriese los ojos y se una a los esfuerzos de Hilter por eliminar la nefasta influencia judía en su patria. Cuando en 1939 Inglaterra le declara la guerra a Alemania, Unity Mitford, desesperada y pesimista, intenta suicidarse. Con deteriorada salud y una bala en la cabeza vive hasta 1948.

En realidad los amores de Hitler fueron siempre totalmente normales. Según su amigo de juventud August Kubizek, el adolescente Adolf con 16 años se habría enamorado platónicamente de la joven soprano Stefanie Beata Isak de 18. Al parecer dicho romance nunca se hizo realidad dada la timidez del futuro canciller. Cinco años después ella se casa con Maximilian Rabatsch, y muere como Stefanie Rabatsch en 2002 con 114 años de edad.

Pero la más notoria relación que mantuvo Hitler con una mujer fue con su esposa Eva Anna Paula Braun, con quien se casó poco antes de morir en 1945. Hitler conoció a Braun en el otoño de 1929, cuando Heinrich Hoffmann, fotógrafo oficial de Hitler, le presenta a su asistente que entonces tenía 17 años, 23 años menor que Hitler como mayor fue su padre Alois Hitler con respecto a su madre Klara, quien a su vez era también su sobrina.

Las primeras difamaciones que tildan a Hitler de enfermo sexual son las aportadas por el traidor comunista Otto Strasser, quien en un inicio se hizo pasar por Nacional Socialista, solo con el fin de crear luego un cisma dentro del NSDAP. Pero la principal fuente de desinformación le corresponde al periodista judío Konrad Heiden. Quien además es conocido por popularizar el peyorativo término Nazi para hablar del Nacional Socialismo.

Al parecer la vida amorosa de Hitler, quien abiertamente rechazaba la promiscuidad y el libertinaje, no resultaba interesante para la mafia judía del espectáculo. Sus detractores se vieron entonces obligados a inventar historias donde cualquier suceso trágico, que de algún modo pueda estar vinculado al Fürher, debía ser tergiversado hasta convertirlo en muestra de un supuesto comportamiento enfermizo e inmoral.

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